Y tras horas delante del ordenador, escribiendo, corrigiendo, pasando a limpio mil y una palabras, he de decir, y puedo hacerlo con la boca grande, que me siento bien, satisfecha y orgullosa de cada una de las palabras que a medida que pasaba el tiempo, yo iba sangrando, que a medida que  el minutero se movía, una palabra nacía en algún sitio ilocalizable de mi interior y explicaba lo que me mueve, lo que me hace volar, lo que me hace continuar aquí, bolígrafo en mano, contando todas estas cosas.

Y me siento vacía, sin nada más que exprimir, sin más jugo al que sacarle partido. Me siento parca en palabras y a pesar de buscar y rebuscar en mí, en ti, en tu mirada, en mis manos… No encuentro más que decir, no encuentro más que describir, no encuentro más que poder transmitir…

Pero mi vacío lo llena la satisfacción, lo llena el orgullo de leer y releer lo escrito y pensar… “Me gusta…” ; Porque eso es lo que siento cuando me pongo a escribir, porque he sabido expresar lo que quería, porque se entiende perfectamente cada palabra, cada rima, cada parada entre comas, cada palabra llana o esdrújula.

Porque crear personajes no es fácil. Porque darle vida a algo o a alguien que nunca ha existido fuera de tu imaginación… Fácil no es, pero es bonito. Y una vez que empiezas a forjar su carácter, a forjar su futuro, sus acciones, sus deseos inevitables, sus pasiones confesables e incluso, alguna que tanto  no lo es.

Y llega un momento, que llega sin darte cuenta, sorprendiéndote, que llegas al final, que estás escribiendo las últimas palabras de tu historia, de tu creación, de tus frases  con punto final. Te asaltan dudas, te asaltan mil finales, te asalta el miedo de no acertar en la elección, pero como todo en esta vida, por alguno te has de decantar, y pienses lo que pienses, sabes que acertarás. Al fin y al cabo es tu historia, son tus personajes, es tu imaginación inagotable la que les ha dado vida, amor, sexo con mucha pasión… Es tu imaginación la que los ha creado de la nada, las que les ha dado pulso y motivación, así que elijas lo que elijas, será un éxito de elección.

Y sí, ayer acabé uno de los relatos. Pero mi imaginación, borracha y ávida de mil sinónimos me animó a que continuara y eso hice. Comencé una nueva historia, página en blanco y acción, que comenzamos.  Hoy he terminado de pulir cada palabra, dándole mi sello personal.

Así que agotada, con mi imaginación extenuada, con mis dedos cansados de teclear y con mis ojos más ciegos que ayer, me despido. Os debo más entradas, os debo más noticias, os debo más verdades y llegaran, por supuesto que llegarán, darme tiempo, siestas y café, solo esperad.

Mil gracias por estar ahí, mil gracias por leer este montón de letras que para muchos solo están amontonadas, sin decir nada. Pero vosotros las entendéis perfectamente. Gracias, de corazón.

Anuncios
comentarios
  1. Strapon dice:

    Gracias a tí por compartilo con nosotros. Un beso!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s