Archivos para enero, 2014

Gracias por existir, por ser y por estar. Gracias por venir, por quedarte y por no sucumbir. Gracias por luchar con armas, sin armas, con piedras o con tu valentía por bandera. Gracias por empujarme hacia adelante, hacia el mañana, hacia el futuro, hacia un mundo mejor, eso seguro. Gracias por enseñarme a creer, por implantarme la fe, por mirar al cielo y llegar a comprender que el mundo tiene mil planes para mí, para ti, para las dos juntas, mujer, mi mujer. Gracias por enseñarme a mirar con los ojos cerrados, a quitarme las gafas de cerca y ver tan claro como nunca antes lo había hecho, por enseñarme que no hay más ciego que el que no quiere ver, ni más infeliz que el que se olvidó de sonreír, del que teme oír su carcajada arrastrada por el viento… Gracias por enseñar como mirarme. Gracias por enseñar como verme. Yo que no hacía más que mirar hacia atrás, como si el sol del mediodía estuviera en lo más alto y la sombra que proyectara fuera tan alargada que diera miedo… Yo que solo miraba hacia atrás por si me perseguía mis demonios, mis miedos, mis porqués y mis peros. Gracias por estar a mi lado y conocerme. Gracias por escuchar cada historia que te cuento, cada anhelo del que me quejo, cada sueño que a tu lado veo más certero, más claro, más cercano. Gracias por dejar conocerme, gracias por dejar que me muestre sin titubeos, sin dudas y sin ningún terciopelo que suavice algún defecto, alguna carencia, alguna… ¡Qué se yo! Gracias de todo corazón, porque a tu lado soy yo, a tu lado soy plenamente yo, con mis miles de manías, con toda mi ironía, con todo mi humor esperando en cada frase, en cada esquina, con todas mis ganas de hacerte mía o de que tu me hagas tuya. Gracias porque a tu lado he aprendido a querer, nada de palabras vacías al finalizar un mensaje, una carta o una nota entre clase y clase. A querer de verdad, a querer del resto de mi vida, a querer tu compañía frente a mi persona, a querer tus besos de madrugada y bien temprano, a querer tus conversaciones entre sábanas revueltas y labios insaciables de besos, a querer de impaciencia por llegar a casa, de impaciencia por verte, a impaciencia por recibir un mensaje, impaciencia porque te despiertes y me des los buenos días, a impaciencia por vivir cada segundo de cada minuto junto a ti, a ese querer me refiero. A ese querer que entendemos tú y yo, a ese querer que es tan nuestro, que nadie llegará a comprender lo grande que es, que nadie entenderá lo bonito que es, que nadie entenderá que una cosa así, nos de la vida…

Así que gracias, mi vida.  Por quererme y por dejar que te quiera, aunque eso es tan fácil… Gracias mi vida, por estar, por existir y por ser. Porque yo solo se estar contigo, solo existo contigo y solo soy contigo. Gracias.

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Se ha acabado el 2013 y yo solo puedo decir… ¡Gracias!

Ha sido un gran año, con grandísimos días, con increíbles noticias, con mucha satisfacción por el trabajo del día a día, con mucha ilusión por los días que tienen que venir y con los bolsillos cargados de sonrisas, muchas sonrisas.

Creo que si tuviera que ponerle una palabra al 2013 sería el año de las noticias, de las sorpresas, de las llamadas que empiezan con un “¿Sabes qué…?” Y ya ponerte a temblar, porque después de todo lo que he vivido… Me espero cualquier cosa.

Creo que la mejor noticia que me dieron, fue la maternidad de mi hermana. Y la segunda mejor fue confirmarme lo que mi subconsciente me gritaba, que era una niña y que venía perfecta. ¿Y la tercera noticia? Porque no hay dos sin tres… Pues la tercera supongo que sea que me han elegido a mí como madrina (¡¡A MÍ!!) y eso me ha hecho inmensamente feliz, inmensamente plena. Así que, millones de gracias, hermana, por contar conmigo.

Jamás pensé que me presentaría a un concurso literario, bueno, a ningún concurso… Por mi carácter, por mi forma de ser, por… Por miedo a fracasar, yo que se… Pero jamás pensé en hacerlo, hasta este año. Este año ha sido el año de los concursos y gracias a esos concursos, el año de las oportunidades. He ganado varios concursos, una mención especial, he ganado la oportunidad de escribir para las publicaciones más leídas sobre la comunidad LGBT… He descubierto lo feliz que me hace escribir y lo feliz que me hace que me lean… He descubierto que necesito escribir para gritar al mundo lo que calla mi timidez…

Jamás pensé que ganaría nada que no viniera en nómina… Que no estuviera pactado previamente. Así que gracias a los que día a día vais animándome, vais alentándome con vuestras palabras y al final, me susurráis las historias mientras duermo. Gracias de todo corazón, porque la mitad de estas palabras, son vuestras.

Me cuesta arrancar… Creo que es el miedo al fracaso que antes os decía… Pero gracias a mucha gente me voy sintiendo cada vez más fuerte y os aseguro que es lo más difícil que he hecho… No hay nada más duro, que ser dura… Ni nada más valiente que ser valiente… Gracias a todos los que me habéis demostrado que estáis a pesar de todo y sin pesares.

Siempre me recuerdo escribiendo notas a pie de página, en los márgenes de los libros, en la puerta de los lavabos… Pero jamás me hubiera imaginado que iba a tener un blog, que iba a participar con varias publicaciones, que iba a presentarme a algún concurso literario y muchísimo menos que me iban a publicar un libro… Esta es la otra noticia increíble de este 2013… La publicación de un libro en el que habrá una participación mía… Aun me tiemblan las piernas solo de pensarlo… ¡GRACIAS!

Y lo mejor sigue siendo que todo esto lo comparto contigo, que todo esto es posible gracias a ti, porque tú eres mi aliento, mi hombro y mi sonrisa. Porque tú eres mi todo y mi mitad, mi tesoro, mi caudal de oro… Porque tu eres la que hace esto posible, tu eres mi musa, mi joven y hermosa musa, mi musa de pies descalzos y de hombros redondeados que se acuesta a mi lado y me abraza las palabras, la imaginación y me muerde las ganas de escribir. Escribir de ti y de mí, de ti y por ti, de nosotras, de las dos, de mí contigo porque sin ti, no tendría ningún sentido. Así que por ti, mi vida, porque eres mi motor y haces posible todo lo que te propones… Incluso hacerme feliz. Gracias por ser mi vida y por sentarte a mi lado a contemplarla…

Lo increíble no es ser feliz… Lo increíble es que nos hagamos felices…. Tan felices…