Archivos para junio, 2015

Aún eres muy pequeña para poder entender cuánto y hasta qué punto, tu tía te quiere. Pero el tiempo vuela y más, cuando eres tan feliz, así que más pronto que tarde, lo entenderás.

Aún eres muy pequeña para entender qué es la felicidad y cómo y hasta qué punto, te puede cambiar la vida. De la misma manera, qué tu has cambiado la nuestra.

Aún eres muy pequeña para entender qué es vivir y qué es estar viva. Pero lo entenderás, lo valorarás y lo disfrutaras. Porque, tienes a los mejores maestros cerca para que te enseñen. Y sí consiguen eso, habrán hecho la mejor enseñanza, la de la vida, la que a muchos han terminado pagando por aprender.

Aún eres muy pequeña para preocuparte, no lo hagas pequeña. Los problemas existen, sí y día a día, pero los irás resolviendo, uno a uno, sin que te agobien ni te pisen,  sin que no te dejen vivir.

Aún eres muy pequeña y sin embargo, ya lo ocupas todo, cariño. Ocupas nuestros sueños, nuestras ilusiones, las paredes de nuestra casa, las carteras, las tarjetas de memoria de las cámaras, nuestro tiempo, nuestro hoy y por supuesto, nuestro mañana. Ocupas todo, y eso es tan grande, que es imposible sentirme vacía o desdichada. Te tengo a ti, que todo lo has cambiado.

Igual no eres tan pequeña para entender todo esto… Porque en realidad, el único idioma que todos entendemos seamos de donde seamos, más mayores o más jóvenes, más positivos o negativos, de izquierdas o de derechas, de mar o montaña es este… El de descifrar un abrazo, el de entender el tono de voz cargado de ilusión, la mirada, la sonrisa… Son palabras universales, es puro amor y éste es políglota y por supuesto, que no pasa de moda.

Adi que, coge aire cariño mío. Las tías están llegando ya a casa y van a estar contigo cuatro días enteros, sin separarse de ti.

No puedes imaginar las veces que hemos hablado de este viaje. Tenemos tantas ganas, que se nos ha hecho eterno.

La última vez que te vimos, aún no andabas… Ahora además de andar y hasta de correr, también nos llamas titas… ¿Puedo estar más orgullosa?

Indignada. Estoy indignada. Vosotras aun estáis a tiempo de no leer esto y no cabrearos… Os aviso.

Son continuas las noticias que nos llegan sobre otras mujeres que no están teniendo la vida que se merecen. Mujeres que son despojadas de sus derechos a golpe de guantazo, que son usadas hasta que se cansan, cambiadas y vendidas por cualquier cosa insignificante, que son burladas, heridas y violadas… Todos los días, hay noticias como estás, por desgracia, todos los días hay una mujer en algún punto del planeta, que está sufriendo algo de lo dicho anteriormente… Todos los putos días.

Y tú piensas… Menos mal que nosotras vivimos en España, en Europa, que tenemos nuestros derechos, que podemos estudiar o trabajar, que podemos casarnos e incluso con otra mujer, que podemos tener hijos, adoptarlos o no, que nuestro voto cuenta, que nuestro NO cuenta, que… Somos una parte más de la sociedad… Al menos en la mayoría de los casos… Pero existen otros casos, otros casos que no son cómo estos… Hay mujeres en España que sufren a diario violencia y vejaciones hacia ellas y hacia la gente que las rodea. Existe en España, mujeres que son vendidas o cambiadas por dinero u objetos. Existe el tráfico de mujeres para la prostitución. Hay violaciones casi a diario, abusos sexuales en el trabajo… Existe todo esto… Y a mí, cuando lo pienso, se me viene el mundo encima. ¿Cómo es posible?

Todos sabemos que todo esto existe… A la mayoría nos indigna, a otros les beneficia y a unos pocos, les hace de oro… ¡Qué lástima!

Pero… Entonces, me conecto a mis redes sociales y descubro la guinda del pastel… Hace un par de días escuché un fragmento de un programa deportivo en el que hablaban de un posible fichaje de un jugador de futbol al Betis. Los participantes de la tertulia comenzaron a dar información y opiniones al respecto. Uno mencionó que ese mismo jugador había tenido problemas en el pasado, ya que en el pasado, durante una fiesta de fin de año, había golpeado  a su mujer. Fue entonces, cuando uno de los comentaristas (No si ni siquiera si es periodista, aunque me importa un pepino), opinó y matizó hasta en dos ocasiones, por si en la primera no te había quedado claro, que “Si con dos copas, le pegas dos guantadas a tu mujer, ni es agresión ni es nada”.

No os podéis ni imaginar el nivel de enfado que experimenté cuando le escuché decir esa aberración… No me limité a leer el titular, no, decidí escuchar lo que decía y cómo lo decía. Noté como comenzaba a hervirme la sangre. Qué facilidad tiene este tipo de personas para manifestar este tipo de opiniones e irse tan pancho a su casa. Es increíble, que en pleno siglo XXI, un hombre haga una declaración así, en un medio público, en uno de los programas más escuchados de la ciudad y no pase absolutamente nada… ¿Eso es todo lo que hemos conseguido?

Estoy harta de escuchar como compañeros míos de trabajo o incluso amigos, me repiten que ya no hay machismo, que esto no es lo que era, que la violencia de género se da solo en personas mayores, no en las parejas jóvenes, cómo nosotros. Pero no es así, no nos damos cuenta de que es un problema que sigue entre nosotros, jóvenes y no tan jóvenes. Porque, más de una de nosotras seguro que ha escuchado algún comentario (más o menos light) defendiendo  o suavizando algún hecho que vaya en contra de los derechos y libertades de las mujeres.

No sé si debería decir lo que este hombre se merece y creo que no lo haré. Solo espero, que no tenga tanta facilidad de ponerse enfrente de unos micrófonos y decir más sandeces… Y por supuesto, espero que rectifique, pida perdón o alguna cosa parecida, aunque ya sabemos qué es lo que piensa… Ya se ha delatado.

Javier Mérida:

http://www.diariovasco.com/sociedad/201506/09/copas-pegas-guanta-mujer-20150609223210.html