No hay nada fácil, al menos aquello que ansías no lo es, porque si lo fuese tú misma perderías el interés.
No hay nada imposible, al menos que tú lo sientas así, porque mientras te levantas y lo intentes, siempre lo podrás conseguir. El problema está cuando renuncias a lo posible.
No hay nada definitivo en esta vida porque todo cambia, todo avanza, todo sigue su curso, sigue su camino, su carencia… Como si nada.
No hay mejor compañera con el que compartir la vida que tú misma. Has de aprender a reconocerte para no odiarte. A comprenderte para valorarte. A callarte cuando solo necesitas gritar y a gritar cuando el mundo pide tú silencio. Aprenderás a querer más de ti que de nadie, a no esperar respuestas positivas, solo a generarlas… Aprenderás por ti o por tu compañera.
No hay peor enemigo que tú misma. Somos la cara y la cruz de una misma moneda. Somos el todo y la nada de una misma apuesta. Somos la antítesis hecha persona, la negación constante, la lucha interna entre barro y mirones. Somos la solución equivocada a un error que aún no se ha cometido, pero que ya lo esperas. Somos muchas cosas y a veces pensamos que todas malas, a veces pensamos mal.
No hay heroína tan valiente cómo tu misma. Te enfrentas al mundo día a día, sin coraza ni antifaz. Enfrentándote a tus miedos sin ni siquiera disfraz en la que esconder tu miedo, sin armadura con la que protegerte de la realidad y sin poderes para ahuyentar a los malos. Eso es ser valiente, el caer y sin embargo, día tras día, volver a la rutina. Volver al rin, volver a luchar o a vivir, pero sin miedo, sin capa ni poderes, porque no hay mejor poder, ni más fiero que la determinación de estar ahí, de luchar por algo. No huyas, ni te rindas, ni te escondas. El mejor poder eres tú.
Nos faltan muchas cosas, eso ya lo sabemos. Es algo curioso, porque cuando algo falta es más complicado contarlo, a pesar de no estar ahí, de no sumar en número. Pero, para que perder el tiempo contando aquello que no tenemos, aquello que no suma y aquello que solo nos distrae y nos hace volar hacia aquello que no tenemos… Quizá, todo sería más fácil si pensásemos en aquello que sí tenemos, porque mientras lo haces igual pierdes la cuenta y sonríes. Aunque sea un segundo o dos, sonreír de por sí, ya vale la pena.

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comentarios
  1. Maria Hernández dice:

    No sabes cuanto necesitaba oír, leer esto…

    • entendemos dice:

      ¿Sí? Pues no te imaginas lo que necesitaba leer lo que tu me has escrito… ¡Gracias!

      • Maria Hernández dice:

        Capaz te sientas rara por lo que vas a leer, pero GRACIAS!! Digo rara porque pensarás porque me da las gracias si solo publique un post… Para ti puede ser un simple post, para mi es un empujoncito… Un empujoncito hacia mi meta, a la que estaba ya tirando la toalla… Simplemente Gracias… 😉

      • entendemos dice:

        No me gusta sentirme rara, así que me alegro de que recojas esa toalla y continúes… Igual no es fácil, pero sí te lo has propuesto es porque es lo que quieres o lo que necesitas, así que a por ello. Mucho ánimo Maria 🙂

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