Posts etiquetados ‘besos’

Hace unas semanas, me topé por pura y mera casualidad, con un proyecto que captó toda mi atención. Es el proyecto de Ángela De la Torre, una fotógrafa leonesa que tiene, no sólo muchas ideas para proyectos increíbles, sino la energía suficientes para llevarlas a cabo.

El proyecto no podía tener otro nombre mejor, al menos para mí. “Yo te cielo”, que es una frase que la gran Frida Kahlo escribió en una de sus cartas. Para poneros en situación, os pongo el fragmento aquí, para que entendáis la inmensa fuerza y sentimiento que recogen esas tres palabras, que puestas así, sin un contexto, parece que les falta la acción, que les falta el verbo. Y sin embargo, una vez leído el fragmento, te das cuenta de que no le falta nada. Es exactamente eso lo que queríamos expresar, eso mismo.
”…¿se pueden inventar verbos? quiero decirte uno: yo te cielo, así mis alas se extienden enormes para amarte sin medida.
Siento que desde nuestro lugar de origen hemos estado juntos, que somos de las misma materia, de las mismas ondas, que llevamos dentro el mismo sentido. Tu ser entero, tu genio y tu humildad prodigiosas son incomparables y enriqueces la vida; dentro de tu mundo extraordinario, lo que yo te ofrezco es solamente una verdad más que tú recibes y que acariciará siempre lo más hondo de ti mismo. Gracias por recibirlo, gracias por que vives, porque ayer me dejaste tocar tu luz más íntima y porque dijiste con tu voz y tus ojos lo que yo esperaba toda mi vida.”
Pues bien, la joven fotógrafa ha decidido denominar así a este gran trabajo, porque pocas maneras hay de describir la inmensidad del amor o de los sentimientos, tan profunda y tan cercana como esa frase.

Pero bien, ¿de qué va este proyecto? Pues es un proyecto fotográfico que intenta retratar el amor en su estado más puro y de la manera más natural. Según sus propias palabras, Ángela busca poder retratar a “personas que se amen y que quieran posar ante mi cámara en los próximos meses para ayudar a dar forma a este proyecto. Busco diferentes tipos de relaciones amorosas: poliamor, parejas heteros, trans, gays, lesbianas…”

Con esta simple acción, la exposición pública de una serie de instantáneas llenas de amor, independientemente de la orientación sexual de sus participantes, pretende visibilidad, naturalizar y dar normalidad al colectivo de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales e intersexuales (LGBTI).
Ángela relata en alguna de las entrevistas que ha dado, que esta idea comenzó a bullir en su interior, cuando llegó a sus manos el famoso poema de Frida que hemos mencionado antes. Ahí, se habla del amor de tal manera, que cada palabra te llega y te hace sentir, te hace recordar y sonreír, te hace desear tener ese amor, ese que todo lo puede.“Si el amor verdadero existe, es tal como lo describe esta gran mujer. Un amor libre. Un amor que no entiende de sexos, razas, clases sociales o géneros. Un amor que quiero retratar a través de mi cámara. Un amor puro alejado del bullicio de la sociedad donde la única frontera es la piel”, aseguró Ángela.

Varias son las parejas que han posado para ella en este proyecto, teniendo ya en su poder todas las necesarias para hacer la proyección, que tendrá lugar en la localidad leonesa de Astorga, con motivo del orgullo en el mes de junio. Aunque la artista también quiere llevar su trabajo a Madrid y a otros puntos de España.
Pero todo tiene un pero. Ángela ha creado una campaña de crowfunding para poder llevar este proyecto a cabo. Ella pide un granito de arena por nuestra parte, para mostrar su trabajo. ¿La ayudamos?

Aquí os dejo el enlace por si podéis contribuir de alguna manera para que esta joven fotógrafa logre su objetivo, exponer su trabajo y poder llegar a todo el mundo con esas fotografías de amor.

https://www.indiegogo.com/projects/proyecto-fotografico-lgtb-yo-te-cielo–2#/

Ojalá llegue el día en el que una colección de fotografías, dónde puede verse a distintas parejas besándose, sea lo más normal del mundo, independientemente del tipo de pareja que sea. Pero hoy por hoy, a pesar de todo lo que hemos ido avanzando, no es así, al menos no del todo.
Una de las mejores formas para hacernos fuertes, es la de visibilizarnos. Algo que no se ve, no existe. Por eso creo que es importante esta exposición, este proyecto que la jovencísima leonesa pretende llevar a cabo.

Así que, muchísima suerte en el proyecto. Yo desde aquí te apoyo, y te agradezco el guiño que nos haces, porque al final, somos todos iguales. Unos y otros.
Os dejo unos datos sobre ella, por si queréis poneros en contacto con ella o seguir su trabajo.

Facebook:  https://m.facebook.com/delatorrephotographer/

Algunos de los artículos que se han ido publicando sobre ella y su proyecto, “Yo te cielo”.

http://astorgaredaccion.com/not/10750/-yo-te-cielo-retratos-de-amor/

http://www.diariodeleon.es/noticias/provincia/proyecto-yo-cielo-visibilizara-diversidad-afectiva-sexual_1036031.html

“Yo te cielo”, fotos por la diversidad LGTBI+

http://www.ileon.com/actualidad/058495/el-amor-tal-como-es-y-sin-barrreras-a-traves-del-objetivo-de-una-fotografa-leonesa

http://astorgaredaccion.com/not/10806/-busco-que-quien-no-este-acostumbrado-a-ver-otros-tipos-de-parejas-sepa-que-hay-mas-alla-de-los-muros-de-astorga-/

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Mañana de Reyes…
Noto sus labios despertándome, dándome los buenos días. No tardo en sumarme al baile de besos y caricias que queman la piel.
-¿Que te parece el regalo de Reyes?
Me pregunta mi chica mientras introduce su mano por debajo de mi camiseta…
-Es el mejor regalo… -Digo robándole un beso- siempre pido lo mismo, como me conocen…
Otro año más, los Reyes volvieron a acertar. Me desperté junto a ella, queriéndola más que el primer día.
Me desperté junto a ella, siendo aún más feliz que el año pasado.
Me desperté junto a ella, sintiéndome querida, amada, deseada y encantada…
¿Qué más puedo pedir?

Y allí estaba yo, como cada día, en el andén esperando. Y allí estaba yo, tranquila o nerviosa, de pie, con la espera bailando. Y allí estaba yo, sola, a mi conciencia escuchando. Y allí estaba yo, solamente acompañada por un gato, que de la vida se quejaba maullando.

Y allí estaba yo, esperando al tren, mi tren, esperando mi oportunidad. Y allí estaba yo paseando pasillo arriba, paseando pasillo abajo solamente con mi soledad. Y allí estaba yo, dudando de mi sombra, dudando de mi eficacia, dudando de mi capacidad…

Y allí estaba yo intentado apaciguar mi respiración, intentando no salirme del guion, no saltarme el estribillo en esta canción. Es ahora o nunca, me repite una y otra vez mi interior. Y allí estaba yo, afirmando que mi interior tenía razón, aunque solo de pensarlo, me diera pavor.

Y allí estaba yo, decidida. Y ahí estaba yo, con mi maleta, mis sueños y el alma prendida. Y ahí estaba yo, decidida, era mi momento, era mi huida. Y ahí estaba yo esperando ver las luces den un tren de alta velocidad o un triste cercanías, que llevara pasaje con cafetería y donde tomar un café y sentirme realmente viva.

Y ahí estaba yo resuelta a comenzar mi aventura. Y ahí estaba yo sabiendo que la vida nunca apura, que te deja coger aire, que te deja echarlo, pero que no te espera aunque lo esté deseando. Si has de coger el tren, no lo pienses y ve. Si tienes dudas, si tienes miedos, quédate en el andén. La vida es para los que arriesgan, ellos tienen las respuestas a las preguntas que le haces a tu almohada, entre cortadas.

Y allí estaba yo, de equipaje exenta, solo cargada de besos sabor a menta, de sueños fuertes y cargados, como la absenta, de un futuro para mí, para ti, para nosotras cuando de este viaje vuelva.

Y allí estaba yo, cariño. Notaba tu mano apretando mi mano, notaba tus labios susurrando en mi oreja, notaba tu calor traspasar mi piel, notaba tus nervios y tus ojos, clavados en mí, viéndome crecer.

Y allí estaba yo, querida musa. Y allí estaba yo, dueña anónima de estas letras, de estas cartas, de estas historias enmascaradas. Y allí estaba yo, contigo. Porque allá donde vaya, allá donde esté, siempre te llevaré en mi bolígrafo de tinta azul, en un trozo de papel y sobre todo, en mi mente y en mi piel.

¿Sabéis lo que es de verdad compartir? ¿Sabéis lo que realmente significa dar desinteresadamente? Pero dar de verdad… Y sin esperar nada a cambio, sin esperar un agradecimiento eterno, ni una deuda de por vida… Compartir por compartir…

Nosotros somos tres hermanos… He compartido muchas cosas y ellos conmigo también… Desde los libros que me pasaba mi hermano y que estaba obligado a no pintar ni escribir… Hasta la ropa de deporte, hasta las bicicletas, hasta raquetas…

Ojo, que con mi hermana muchas más cosas heredábamos y compartíamos. Porque así era, no quedaba otra…

Pero yo me refiero a otro tipo de compartir… A otro tipo de acción totalmente altruista, totalmente natural, totalmente… normal. Me refiero a la vida en pareja, a la vida en casa, a la vida sentadas compartiendo sofá, compartiendo el bol de palomitas mientras vemos una película, a la vida soñando apoyadas en la misma almohada y tu cuerpo al mío abrazado, a la vida vista con los mismo ojos, teniendo los mismo planes, los mismos sueños… Me refiero a ese tipo de compartir…

En mi casa, todo, absolutamente todo, es de las dos… TODO. Desde que abres la puerta de nuestra casa, todo es nuestro. Desde la primera pared hasta el último cuadro, desde el primer mueble hasta el equipo de música… TODO. Lo único que es mío en esta casa… Es mi conciencia, que no la puedo compartir con nadie…

Y ¿Sabéis que? Me encanta que sea así… Creo que no hay nada más bonito que esto, que no haya dueños… Todo es de las dos.

Creo que no hay nada más bonito, desinteresado y que denote el profundo amor que nos profesamos que esto mismo… compartir. Pero no compartir un sofá, unas palomitas, una película, la cama… Que también, sino compartir lo más importante que tengo en mi vida y que ella tiene en la suya… NOSOTRAS. Nos compartimos y nos damos enteras, porque ¿Qué hay más bonito y grande que COMPARTIR con otra persona TU TIEMPO? Porque queridXs amigXs, de las cosas más valiosas que poseemos, una es el tiempo… Y mi tiempo es de ella, ella es mi aguja segundera y minutera, la arena de mi reloj, mi solsticio de verano, mi cuarto menguante o mi luna llena, porque ella  el motivo de este escrito, el nombre que yo le pongo a mi tiempo, segundo a segundo, el nombre que yo pongo a esos granos de arena que uno a uno forman el reloj, porque ella es el aquí y el ahora, porque quiero que ella sea el allí y el mañana, porque ella es el principio y el final, la coma, el punto y coma y el punto final, porque ella es el índice, el prólogo y la contraportada, porque ella es la tinta con la que escribo, porque ella es la mano que me gira mi manilla y me da energía, porque ella es mi motor a dos tiempos, mi motor eléctrico… Porque ella es todo y nada, porque ella es mi póker de ases o mi pareja más alta, porque ella es la mejor apuesta, la mejor combinación, la mejor decisión, la mejor manera de compartir, invertir y resurgir que he tenido, porque eres mi alfa y mi omega, porque eres mi mitad… Tienes la mitad de mi tiempo, tienes mis sonrisas, que gracias a ti… Las he perfeccionado muchísimo… Tienes mis lágrimas… Que nunca las causas pero siempre las terminas enjuagando y calmando a base de abrazos, a base de piel contra piel. Tienes mis manos que te las entregué vacías… ¿Y ahora? Están llenas, colman y rebosan miles y miles de recuerdos, de momentos capturados a fuego en la retina, de besos, de mágicos besos, de besos inventados  por nosotras, por miradas furtivas, miradas ardientes, miradas necesitadas de ti… de mí…  Llena de viajes, de historias que hemos conocido, de secretos que nos hemos confesado, de sueños cumplidos, de sueños por cumplir, de planes y más planes que tenemos, porque el tiempo es nuestro, el futuro es nuestro, el futuro lleva tu nombre mi vida, y yo soy la que firmo…

Así que sí, mi vida, comparto contigo todo… Desde nuestra casa, nuestro calor, nuestros recuerdos, nuestro tiempo, nuestros viajes, nuestros sueños, nuestros…. Qué bien suena,  ¿Verdad?

Y tras horas delante del ordenador, escribiendo, corrigiendo, pasando a limpio mil y una palabras, he de decir, y puedo hacerlo con la boca grande, que me siento bien, satisfecha y orgullosa de cada una de las palabras que a medida que pasaba el tiempo, yo iba sangrando, que a medida que  el minutero se movía, una palabra nacía en algún sitio ilocalizable de mi interior y explicaba lo que me mueve, lo que me hace volar, lo que me hace continuar aquí, bolígrafo en mano, contando todas estas cosas.

Y me siento vacía, sin nada más que exprimir, sin más jugo al que sacarle partido. Me siento parca en palabras y a pesar de buscar y rebuscar en mí, en ti, en tu mirada, en mis manos… No encuentro más que decir, no encuentro más que describir, no encuentro más que poder transmitir…

Pero mi vacío lo llena la satisfacción, lo llena el orgullo de leer y releer lo escrito y pensar… “Me gusta…” ; Porque eso es lo que siento cuando me pongo a escribir, porque he sabido expresar lo que quería, porque se entiende perfectamente cada palabra, cada rima, cada parada entre comas, cada palabra llana o esdrújula.

Porque crear personajes no es fácil. Porque darle vida a algo o a alguien que nunca ha existido fuera de tu imaginación… Fácil no es, pero es bonito. Y una vez que empiezas a forjar su carácter, a forjar su futuro, sus acciones, sus deseos inevitables, sus pasiones confesables e incluso, alguna que tanto  no lo es.

Y llega un momento, que llega sin darte cuenta, sorprendiéndote, que llegas al final, que estás escribiendo las últimas palabras de tu historia, de tu creación, de tus frases  con punto final. Te asaltan dudas, te asaltan mil finales, te asalta el miedo de no acertar en la elección, pero como todo en esta vida, por alguno te has de decantar, y pienses lo que pienses, sabes que acertarás. Al fin y al cabo es tu historia, son tus personajes, es tu imaginación inagotable la que les ha dado vida, amor, sexo con mucha pasión… Es tu imaginación la que los ha creado de la nada, las que les ha dado pulso y motivación, así que elijas lo que elijas, será un éxito de elección.

Y sí, ayer acabé uno de los relatos. Pero mi imaginación, borracha y ávida de mil sinónimos me animó a que continuara y eso hice. Comencé una nueva historia, página en blanco y acción, que comenzamos.  Hoy he terminado de pulir cada palabra, dándole mi sello personal.

Así que agotada, con mi imaginación extenuada, con mis dedos cansados de teclear y con mis ojos más ciegos que ayer, me despido. Os debo más entradas, os debo más noticias, os debo más verdades y llegaran, por supuesto que llegarán, darme tiempo, siestas y café, solo esperad.

Mil gracias por estar ahí, mil gracias por leer este montón de letras que para muchos solo están amontonadas, sin decir nada. Pero vosotros las entendéis perfectamente. Gracias, de corazón.

Amanece un día nuevo en Barcelona, amanece un nuevo sábado, pasado por agua, en la ciudad condal.

Amanece y yo espero la luz en mi cama, sola, destapada y en pijama… Amanece y tú ya no estás a mi lado, no estás conmigo, ya te has ido… Amanece y el sol solo me trae tu recuerdo, cuando al girarme sobre la cama intentó abrazarte y no estás, aunque sí tu aroma impregnado en la almohada, tu pijama sobre la cama y tus besos aun latente en mis labios.

Amanece un día nuevo, amanece, y a medida que el día crece, el sol se deja sentir, se cuela por las ventanas e ilumina toda la estancia, todo mi cuerpo e incluso me ilumina mis ganas de sentarme a escribir. Entra el sol, me toca, me ilumina y yo me siento más viva que nunca.

Amanece en Barcelona y desde mi cama, me desperezo y decido comenzar un nuevo día como si fuese el último. Disfrutando y exprimiendo cada segundo. Refrescando mi garganta para que no se quede seca en el momento menos esperado y que así, diga todo lo que siente, todo lo que se ha guardado, que nunca muera una voz en una garganta, que nunca muera un gracias, un lo siento, un te echo de menos en una garganta… Que nunca nos callemos cosas tan importantes, cosas que podían cambiar el rumbo de las circunstancias, el rumbo de nuestra propia vida.>barcelona

Amanece y el nuevo día me trae un día más que sumar, un día más que puedo decir “no he fumado”, porque sí, he dejado de fumar. He tardado muchos días en decirlo porque no sabía si iba a aguantar o no, pero el caso es que lo dejé el día 2 y hoy ya es 11. Así que ahí vamos, poco a poco, día a día. Siempre, cuando me sentaba en mi escritorio venía con un café y un cigarro, hoy vengo solo con el café, pero aun así, contenta, no necesito más compañía.

Amanece, que no es poco, y mi memoria, que no me da tregua, me recuerda todas las cosas que tengo pendientes, todas las cosas que tengo por hacer, todas las cosas que deseo hacer… La verdad que con 24 horas al día, a mí no me llega. Y además, agradecida, porque todo lo que hago, en todo lo que participo, en todo lo que trabajo, todo, me encanta y lo he elegido yo. Cada una de las cosas que hago, aunque estén relacionadas, aunque solo sea un poco, representan facetas de mi misma, facetas diferentes, independientes, pero que todas juntas, forman mi carácter, mi forma de ser, os representan cómo fue mi ayer y porque hoy por hoy, soy así, podéis leer entre líneas, podéis saber lo que quiero, lo que anhelo, lo que espero de la vida, de las sensaciones… Gracias a todo esto que hago, a todo esto que me encanta y con lo que no concibo mi vida, gracias a esto, he conocido a muchísima gente y tod@s vosotr@s, me habéis conocido a mí, porque en cada escrito, me he desnudado, os he contado, os he relatado e incluso a veces, os he confesado… Gracias por estar al otro lado.

Un saludo, muac.

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Tu cuerpo sobre mi cuerpo.

Desnudas ambas, clamando al cielo.

Arrancándonos la piel sin un titubeo.

Saboreando tus besos, cual terciopelo.

 

Tu piel, que ansía mi piel.

Mis labios en tu cuello se han de perder.

Mis manos tus curvas han de recorrer.

Y las dos juntas el éxtasis conocer.

 

Tú, tu cuerpo de mujer, mi mujer.

Tu mi Diosa, mi testigo y mi juez.

Tú, mi canción, mi poema, mi sed.

Tú, mi mundo, mi constelación mi ser.

 

Yo, mujer, lesbiana y amada.

Yo que en tu mero reflejo, estoy resguardada.

Yo que me duermo a ti abrazada.

Yo que al despertar, ya me siento afortunada.

 

Día de la visibilidad, hoy 26 de abril.

Que todos nos vean ¡dejad de huir!

¡Salid de los armarios! Eso no es vivir…

Que a la homofobia hemos de destruir.

 

Luchad por vosotras, nosotras, por todas.

Por ser reconocidas como personas.

Porque somos muchas, no estamos solas.

Y porque todas somos fuertes y valerosas.

 

¿Cómo silenciar un beso?

¿Cómo silenciar ese hormigueo

Que incluso a un cristiano haría ateo

Al sentir en tus labios ese balanceo?

 

¿Cómo silenciar una caricia?

¿Cómo silenciar a un pueblo ante la injusticia?

Podemos luchar ¡somos
una gran milicia!

Y la lucha a todas beneficia.

 

¿Cómo se puede silenciar una mirada

Si los ojos reflejan a un alma enamorada?

Nos ven todos, hasta los que tienen la mirada nublada.

Que luchar por robarme mi vida soñada.

 

No se puede luchar contra la gravedad.

Ni tampoco contra los achaques de la edad.

No se puede a la homosexualidad curar.

Porque para eso, tiene que ser una enfermedad.

 

Así que sí, soy mujer, soy lesbiana.

Soy visible, soy clara, estoy sana.

Nada que curar, llegaré a anciana.

Con una mujer a mi lado, peinando canas.