Posts etiquetados ‘blanco’

He pasado una semana alejada de mi chica y de Barcelona. He pasado una semana alejada del trabajo y de los estudios. He pasado una semana alejada del denso tráfico y de madrugones matadores. Y a pesar de todo lo bueno, he pasado una semana echándolo de menos.

Me he ido a pasar unos días a casa, a mi tierra. He podido disfrutar de mis sobrinas y ver lo rápido que crecen y lo rápido que pasa el tiempo, ellas son la prueba. 

Estar en mi casa, me hace bien, pero está tan lejos…. Pocas veces me voy sin mi novia, la verdad, pero este viaje era distinto, era especial. He ido a por mi vestido de novia ¿y sabéis que? ¡Que ya lo tengo!

Sí, habéis leído bien, ya tengo mi vestido de novia elegido y encargado… Y eso me pone nerviosa. Parece que queda mucho para ese día, nuestro dia, donde nos diremos el sí quiero en la noche más corta, mágica y especial del año, pero lo cierto es que no falta tanto…

Estoy contenta de lo que vamos avanzando y nerviosa por lo que aún nos queda y porque, todo salga bien. No es fácil planear las cosas en la distancia.

Así que, os saludo desde el tren llegando a Barcelona ya, entre algún punto entre Lleida y Tarragona. Deseando llegar a Sants, comerme a besos a mi chica y enseñarle mil fotos de esta semana, eso sí, ninguna será con un vestido blanco.

¡¡Buenos días, buenas noches y a comerse el miércoles!!

Anuncios

No he acudido a muchas bodas en mi vida, la verdad, no se si eso es bueno o es malo… Pero os puedo asegurar, que no creo que vea una boda más bonita, más romántica y más especial que la de mi amiga. Ha sido una boda mágica, emotiva, en la que hemos llorado todos los asistentes… Ha sido increíble.

El sitio que eligieron para celebrar su día, era precioso, eso hay que decirlo. Era un jardín repleto de sillas con fundas blancas que enfilaban un camino hasta dos árboles, que hacían las veces de altar, de escenario. Es donde estaba el micrófono, donde estaban los novios sentados y los padrinos…

De los árboles colgaban muchísimos farolillos, que al cabo de un rato, eran las únicas luces, dando al lugar un toque tan romántico, tan de película de Julia Roberts…

Fue emotivo porque se dijeron verdades como puños, porque los novios hablaron, hablaron alto y claro, para todos y cada uno de los asistentes, para dedicarse palabras entre ellos, para prometerse sueños. Fue emotivo porque le dedicaron palabras a los que ya no están, poniéndoles nombres y apellidos, contando quienes eran. Fue emotivo porque dieron las gracias, a todos. A sus familias, a sus amigos… Fue emotivo porque ellos mismo, se emocionaban, porque ellos mismos nos emocionaban, se les quebraba la voz, les saludó alguna lagrima… Fue emotivo porque es una pareja tan querida, es una pareja tan enamorada, que da gusto verles, que da gusto como se miran, como se miman, como se hablan…

Mi amiga, la que nunca se iba a casar… Ya está casada… Y yo me siento inmensamente orgullosa de ella, de lo que ha conseguido, de tener al lado a un hombre como el que tiene, tan bueno, que la aporta tantísimo… Me siento inmensamente afortunada de tenerla como amiga, de tenerles como amigos. Porque el día de su boda, su día, en mayúsculas… Ese día, me hizo sentir especial, muy especial. Siempre lo hace y yo se lo que soy para ella… Pero el sábado me demostró tanto… No os lo podéis imaginar.

No solo me citó el Maestro de Ceremonias y me hizo saludar… Sino que después en la parte de agradecimientos, nos citó, a las dos… Pero después, en el convite, nos puso un video dedicado a todas las amigas, a las de siempre, que somos 5, haciéndolo personal, con fotos de cada una, con frases individuales… Porque al cabo de un rato, se acercó y me regaló un peluche y un cd con el vídeo que antes había puesto… Y como colofón final, me regaló un ramo de flores… A mí… Y yo me sentía tan orgullosa, me sentía tan plena de felicidad, estaba tan emocionada… Que no sabía ni que decir… Gracias, amiga.

Por fin llegó la hora de ponerle el video que habíamos hecho mi chica y yo para los dos. Habíamos pasado varias semanas haciéndonos con millones de fotos de ellos, desde que nacieron… No fue una tarea fácil, pero las dos somos tenaces y lo conseguimos. Hicimos un video de unos 15 minutos haciendo un repaso por sus vidas. El video era emotivo, incluso yo que me lo sabía de memoria, me emocioné de nuevo.

Y después ya vino la fiesta, el desmadre, el pisar de vestidos, el cambio de zapatos, la barra libre… Fue una gran fiesta, fue un gran día…

Gracias amiga, por todo. Eres y serás de lo más grande que hay en mi vida. Eres y serás demasiado especial como para poder describir todo lo que significas. No lo olvides, yo no olvido lo que tu has hecho por mí, lo que has luchado por mí y lo que me has demostrado… Eres y serás una increíble casualidad de un 21 de diciembre… Eres muy grande.

A veces la vida te sorprende y te pone a alguien en tu camino con quien tropezar, con quien hablar, con quien discutir, a quien contar batallitas, con quien dormir abrazada, con quien caminar, con quien reír a carcajadas, con quien sincerarte, con quien soñar despierta, con quien jamás, podrás sacar de tu vida…

A veces la vida te sorprende…

                Y es cierto, a mí me sorprendió… Y me hizo tropezar contigo… Y me hizo volver a creer en las personas, volver a creer en los buenos sentimientos, creer en las buenas intenciones y dejar de hacerlo en las dobles intenciones. Volver a creer en que una sonrisa, no tiene precio. En que una llamada, un “¿Cómo estás?”, “te echo de menos”, “estoy orgullosa de ti…” Pueden más que tantas y tantas otras cosas…

Porque si hay algo que tú me has dado, si hay algo que he de agradecerte, si hay algo que siempre he valorado de ti es tu confianza. Sí, eso es, tu confianza.

Gracias por confiar en mí y gracias por hacer que yo también lo hiciera contigo.

Gracias por creer en mí, en mis palabras, en mi verdad, en mí como persona, en mis cualidades… Porque siempre has tenido palabras enormes para mí, siempre has tenido esas palabras que me daban el aliento suficiente para continuar, para intentarlo, para arriesgarme… Porque a veces, nos equivocamos, fallamos, suspendemos… Pero nunca fracasamos si lo hemos intentando… Y eso me lo has enseñado tú. Gracias.

Porque si hay algo que me has dado es energía. Sí, estar contigo es cargarme las pilas de energía positiva, de querer más, de lanzarme a comerme la vida, de enamorarme hasta la médula, de no tener miedo a todo y a todos… Porque gracias a ti, miro a la vida a los ojos, de tú a tú, sin miedo, sin titubeos… Porque gracias a ti, estoy donde estoy.

Porque si hay algo que me has dado es comodidad, y aunque parezca fácil, ya has visto que no lo es. Porque fuiste tú la primera persona que me preguntó si era lesbiana de la misma manera que alguien pregunta por la hora… Porque fuiste tú la que le dio normalidad al hecho de que me enamorase de una amiga. Porque fuiste tú la que me hizo sentirme cómoda aun cuando me presentabas como “mi bollito…” a todo el mundo. Porque fuiste tú la que me hizo sentirme orgullosa de ser quien era y de ser cómo era, porque tú fuiste la primera persona que sintió orgullo viéndome a mí… Porque tú, amiga, vienes a Barcelona a verme y salimos de fiesta por los locales de ambiente, quieres que te lleve al Pride y eres la primera que se dibuja un arco iris donde sea… Porque tu amiga, eres excepcional.

Porque si hay algo que me has dado… son conversaciones, son consejos, son buenas intenciones… Porque has hablado conmigo hasta la saciedad, me has escuchado las mil y una historias que tenía para contar, has sido mi hombro, mi abrazo y mi pañuelo. Has sido mi amiga, mi hermana y mi consuelo. Has sido muchas personas en una sola… (Esto se va pareciendo ya a la Biblia…)

Porque si hay algo que me has dado son, sin duda, buenos recuerdos. Muy buenos recuerdos. Y eso, por suerte, los tengo a buen recaudo, almacenados…

Pero lo que jamás creí que me darías… Lo que jamás creí que vería… Es verte de blanco… No sé por qué, pero… Sin embargo, qué equivocada estaba… Ese día va a llegar pronto, ese día va a ser tu día, ese día… Lucirás radiante, sonreirás y comenzará una etapa nueva en tu vida y yo, amiga mía, estaré ahí, a tu lado, para alegrarme por cada paso que des.

Sí amiga mía, septiembre está a la vuelta de la esquina. Sí, el tiempo corre, los días se atropellan unos a otros, así que ultimando detalles, que cuando te quieras dar cuenta, llega el día.

Me alegro tantísimo de que hayas encontrado al hombre de tu vida, con el que compartir cada minuto, con el que compartir alegrías, aficiones, recuerdos… Me encanta veros, porque se os ve tan bien… Incluso aunque discutáis por la boda, por pequeños detalles… Se os ve genial, se ve tanta complicidad, tanta confianza… Estoy segura, amiga mía, de que os irá genial. Te llevas a un pedacito de pan, de lo mejor que hay.

Así que, vamos a ponernos guapas, vamos a verte a Alicante, a ver como luces como nadie ese blanco virginal, a verte más feliz que nunca y a comerte a besos. Vamos a disfrutar cada minuto de esa boda, de ese enlace, de esas miradas que os vais a regalar. Vamos a disfrutar viéndote a ti en tu máximo apogeo… Es tu día, amiga mía, disfruta, déjate llevar, baila, canta, hazte fotos, besa… Pero sobre todo, se feliz, porque esto es solo el comienzo, esto es solo el preludio… Esto acaba de empezar.

Gracias amiga mía, por enseñarme, que no en todos los ríos te lleva la corriente.                      

Gracias amiga mía por demostrarme el poder que tiene la mente.                                        

 Gracias amiga mía por creerme, por no dudar, por no pedir nunca nada más.                             

Gracias amiga mía por ser, por estar, por confiar…                                                                    
Gracias amiga mía,  por hacerme la vida más fácil, por estar a mí lado, por apoyarme, por quererme, por valorarme y hacer que yo misma me valore, por estar al otro lado siempre… Gracias amiga mía, por enseñarme lo que es la amistad y no frivolizar con esta palabra.                                                                     

Gracias amiga mía por compartir este día, con nosotras, con tus bollitos.