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¿Os ha pasado alguna vez, que sientes que pierdes la fe en el mundo? Eso es lo que he sentido yo esta semana… Que pierdo la fe en el mundo, en nosotros mismos, en las generaciones que nos sustituirán y por las generaciones que comienzan a apagarse…

Ha salido a la luz esta semana que en Irak quieren legalizar la pedofilia… Y a mí se me ha caído el mundo encima, con la fe, con la esperanza en que todas las cosas van evolucionando y por suerte, cambiando… Nada ha cambiado, todo sigue igual, vamos hacia atrás, como los cangrejos.

¿Cómo es posible que se piense en la simple hecho de legalizar la pedofilia? ¿Nos estamos volviendo locos?

No… Siempre podemos estar un poco más locos… También quieren aprobar el derecho de los varones a VIOLAR a sus mujeres cuando ellas no quieran tener relaciones con ellos. Va a ser legal violar a una niña de 8 o 9 años… Legal… ¿Cómo puede ser legal arrebatar a alguien su inocencia y su vida? Eso jamás podrá ser legal…

Ellos se justifican y se amparan en su religión. Su propio profeta se casó con una niña de 9 años, con la que inició relaciones tres años antes. Si el profeta al que siguen y veneran, consentía y disfrutaba de la pedofilia, ¿Cómo no lo van a hacer sus seguidores?

Pensé que el mundo no podía ir peor, que nada era más importante que los niños, su inocencia y su vida. Pensé que ya había visto e imaginado demasiadas cosas… Entonces una noticia me devolvió a este mundo…

Una niña yemení muere por lesiones y por una hemorragia interna en su noche de bodas… ¿Cómo es posible que tu marido te cause esas lesiones y esa hemorragia interna en tu noche de bodas? ¿Cómo es posible que un hombre de 40 años le haga pasar por todo esto a una niña de 9 años? ¿Cómo es posible que el resto del mundo contemple esta noticia (y las que desgraciadamente no saldrán a la luz) y nos lamentemos desde nuestros sofás, mientras no hacemos nada, porque la mayoría no podemos? ¿Cómo es posible que este tío, este hombre, pueda dormir por las noches después de lo que ha hecho, cuando a mí me ha dejado sin sueño?

Eso es lo que vale ser mujer en países como Irak… No vale nada, cuando la mujer lo vale todo. De poco me sirve mi libertad y mis derechos en un país como España, si día a día tengo que ver por las noticias cómo las mujeres de otros países luchan cada día por sobrevivir, por no ser violadas en la entrada de una universidad por ir a estudiar en vaqueros, por conducir coches, por querer salir a la calle, por querer a una persona de su mismo sexo, por querer entrar en un banco, por no saber cocinar o no querer, por no querer mantener relaciones sexuales…

Creo que  Al Maliki, que es la cabeza pensante que ha propuesto legalizar la pedofilia, lo único que intenta es legalizar el violar a niñas menores de 9 años. Sé que suena muy duro, sé que suena muy fuerte y lo estoy escribiendo y me está entrando una mala leche… Pero creo que lo único que pretende es que sea legal poder tener relaciones sexuales con niñas y así, cubrirse las espaldas…

¡Qué asco!

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A veces la vida te sorprende y te pone a alguien en tu camino con quien tropezar, con quien hablar, con quien discutir, a quien contar batallitas, con quien dormir abrazada, con quien caminar, con quien reír a carcajadas, con quien sincerarte, con quien soñar despierta, con quien jamás, podrás sacar de tu vida…

A veces la vida te sorprende…

                Y es cierto, a mí me sorprendió… Y me hizo tropezar contigo… Y me hizo volver a creer en las personas, volver a creer en los buenos sentimientos, creer en las buenas intenciones y dejar de hacerlo en las dobles intenciones. Volver a creer en que una sonrisa, no tiene precio. En que una llamada, un “¿Cómo estás?”, “te echo de menos”, “estoy orgullosa de ti…” Pueden más que tantas y tantas otras cosas…

Porque si hay algo que tú me has dado, si hay algo que he de agradecerte, si hay algo que siempre he valorado de ti es tu confianza. Sí, eso es, tu confianza.

Gracias por confiar en mí y gracias por hacer que yo también lo hiciera contigo.

Gracias por creer en mí, en mis palabras, en mi verdad, en mí como persona, en mis cualidades… Porque siempre has tenido palabras enormes para mí, siempre has tenido esas palabras que me daban el aliento suficiente para continuar, para intentarlo, para arriesgarme… Porque a veces, nos equivocamos, fallamos, suspendemos… Pero nunca fracasamos si lo hemos intentando… Y eso me lo has enseñado tú. Gracias.

Porque si hay algo que me has dado es energía. Sí, estar contigo es cargarme las pilas de energía positiva, de querer más, de lanzarme a comerme la vida, de enamorarme hasta la médula, de no tener miedo a todo y a todos… Porque gracias a ti, miro a la vida a los ojos, de tú a tú, sin miedo, sin titubeos… Porque gracias a ti, estoy donde estoy.

Porque si hay algo que me has dado es comodidad, y aunque parezca fácil, ya has visto que no lo es. Porque fuiste tú la primera persona que me preguntó si era lesbiana de la misma manera que alguien pregunta por la hora… Porque fuiste tú la que le dio normalidad al hecho de que me enamorase de una amiga. Porque fuiste tú la que me hizo sentirme cómoda aun cuando me presentabas como “mi bollito…” a todo el mundo. Porque fuiste tú la que me hizo sentirme orgullosa de ser quien era y de ser cómo era, porque tú fuiste la primera persona que sintió orgullo viéndome a mí… Porque tú, amiga, vienes a Barcelona a verme y salimos de fiesta por los locales de ambiente, quieres que te lleve al Pride y eres la primera que se dibuja un arco iris donde sea… Porque tu amiga, eres excepcional.

Porque si hay algo que me has dado… son conversaciones, son consejos, son buenas intenciones… Porque has hablado conmigo hasta la saciedad, me has escuchado las mil y una historias que tenía para contar, has sido mi hombro, mi abrazo y mi pañuelo. Has sido mi amiga, mi hermana y mi consuelo. Has sido muchas personas en una sola… (Esto se va pareciendo ya a la Biblia…)

Porque si hay algo que me has dado son, sin duda, buenos recuerdos. Muy buenos recuerdos. Y eso, por suerte, los tengo a buen recaudo, almacenados…

Pero lo que jamás creí que me darías… Lo que jamás creí que vería… Es verte de blanco… No sé por qué, pero… Sin embargo, qué equivocada estaba… Ese día va a llegar pronto, ese día va a ser tu día, ese día… Lucirás radiante, sonreirás y comenzará una etapa nueva en tu vida y yo, amiga mía, estaré ahí, a tu lado, para alegrarme por cada paso que des.

Sí amiga mía, septiembre está a la vuelta de la esquina. Sí, el tiempo corre, los días se atropellan unos a otros, así que ultimando detalles, que cuando te quieras dar cuenta, llega el día.

Me alegro tantísimo de que hayas encontrado al hombre de tu vida, con el que compartir cada minuto, con el que compartir alegrías, aficiones, recuerdos… Me encanta veros, porque se os ve tan bien… Incluso aunque discutáis por la boda, por pequeños detalles… Se os ve genial, se ve tanta complicidad, tanta confianza… Estoy segura, amiga mía, de que os irá genial. Te llevas a un pedacito de pan, de lo mejor que hay.

Así que, vamos a ponernos guapas, vamos a verte a Alicante, a ver como luces como nadie ese blanco virginal, a verte más feliz que nunca y a comerte a besos. Vamos a disfrutar cada minuto de esa boda, de ese enlace, de esas miradas que os vais a regalar. Vamos a disfrutar viéndote a ti en tu máximo apogeo… Es tu día, amiga mía, disfruta, déjate llevar, baila, canta, hazte fotos, besa… Pero sobre todo, se feliz, porque esto es solo el comienzo, esto es solo el preludio… Esto acaba de empezar.

Gracias amiga mía, por enseñarme, que no en todos los ríos te lleva la corriente.                      

Gracias amiga mía por demostrarme el poder que tiene la mente.                                        

 Gracias amiga mía por creerme, por no dudar, por no pedir nunca nada más.                             

Gracias amiga mía por ser, por estar, por confiar…                                                                    
Gracias amiga mía,  por hacerme la vida más fácil, por estar a mí lado, por apoyarme, por quererme, por valorarme y hacer que yo misma me valore, por estar al otro lado siempre… Gracias amiga mía, por enseñarme lo que es la amistad y no frivolizar con esta palabra.                                                                     

Gracias amiga mía por compartir este día, con nosotras, con tus bollitos.