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Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Pasa el tiempo, pasa la vida, pasan historias y en todas junto a ti me quedaría. No me importa si la historia trata sobre un viaje o sobre una tarde en casa, sobre un fin de semana de baile y fiesta o sobre una mañana en la montaña, no me importa mientras te tenga cerca.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Los sentimientos gravitan en mi interior haciéndome cosquillas y consiguiendo cambiar mi expresión. Ya no importa si he tenido un día gris y oscuro además de duro, porque las cosquillas consiguen que sonríe y el sonreír te devuelve a la vida dentro de mi. Todo pasa, todo se evapora, todo se va, salvo tú, que en ningún sitio te necesito más que cerca de mi, dentro de mi.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Es tan grande el sentimiento que a veces cuando duermo, me despierta y necesito girarme y abrazarme a tu espalda, para sentirte cerca y besarte la cara. A veces creo que estoy dormida, y que lo he soñado, otras se que estoy despierta porque mientras te observo, procuro no ser descubierta.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Invento, creo, planeo… Cualquier cosa para distraer la vida y que no resulte una acción fallida. No hay dos días iguales, ni más de dos males. No hay discusión que valga que no termine que un perdón. No hay noche que no empiece y termine con una retahíla de besos y confesiones de te quieros. No las hay porque no las queremos y no las queremos porque no nos lo merecemos.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Me conoces tan bien que sabes cuando el día me ha dado más de un vaivén y cuando necesito escaparme en el primer tren. Me conoces tan bien, que cuando necesito a alguien, tú sabes a quién. Me conoces tan bien, que sabes cuando necesito un solo abrazo o quizá cien. Me conoces tan bien porque tú alma vive aquí, en mí, de retén, en medio de las costillas.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada día estoy más enamorada de ti.

Nunca imaginé que el amor sería esto. Amor, que siempre lo comparé o lo equiparé a dolor y que ahora siento que me cubre con una capa que me cuida, en su afán más protector, y que me lanza al mundo sin que sienta yo dolor. Porque gracias al amor, me levanto un lunes de buen humor y lucho por mis sueños, desde los más fáciles a los inalcanzables, porque ya no me para ningún factor. Tengo fuerza, tengo confianza y tengo ganas, la vida se rinde mientras yo pago mis impuestos en la aduana.

Igual no lo sabes, o quizá sí, pero cada estoy más enamorada de ti.

Soñaba contigo sin saber quién eras y mucho menos cómo serías, cosas que ahora me se de memoria y que, me encanta.
Soñaba contigo sin saber dónde vivías, cómo sonaba tu voz en la oscuridad o tu risa en tu inmensidad, pero te buscaba.
Soñaba contigo sin saber si tomabas café o té, si eras vegetariana o si te gustaba el cine.
Soñaba contigo, todos los días, y te buscaba entre brumas y odiseas. Has tenido mil caras, miles de timbres de voz distintos y sin embargo, siempre eras la misma, la misma.
Soñaba contigo desde siempre, como ahora, y para siempre.

Tenía la necesidad de escribir hoy una entrada al blog. Sin duda alguna, hoy es un gran día, un gran martes, de esos que no olvidarás ni aunque recicles recuerdos. Hoy es martes, y me encanta.

Tengo la suerte de poder decir, que mi novela se publicará pronto, muy pronto. Antes de lo que pensabais, antes de lo que yo misma podía imaginar… Pronto. ¡Qué bonita palabra! Pronto…

He tenido la suerte de colaborar en varios proyectos, de publicar para varios medios, de realizar algún que otro programa de radio y de, por supuesto escribir. Siempre me he sentido muy orgullosa de todo aquello que he hecho, con lo que he colaborado y lo que he hecho, no puede ser de otra manera. Pero el orgullo que siento hoy, es indescriptible.

Ayer recibí un paquete muy especial, el paquete que traía mi mayor orgullo dentro, el paquete que contenía mi libro en su interior. No os voy a negar que ya lo había visto en formato libro el mes pasado, pero no había visto el definitivo, ese se me resistía un poco.
Abrí el paquete y cogí el libro, me encanta el olor de un libro nuevo ¿Y a vosotras? Y más, cuando reconoces la portada, el tipo de letra, lo que viene detrás de cada nueva página…

Pues bien, pronto, muy pronto estará publicada mi novela, mi primera novela, mi orgullo… He querido adelantaros aquí la portada, con el título y todo, para que podáis verla antes de que salga publicada oficialmente, es lo mínimo.

Por fin, me he decidido a publicar sin mi pseudíonimo, ese que durante tanto tiempo me ha escondido de la realdiad. Era la hora de poner mi firma personal, totalmente libre de capas que me oculten. Totalmente yo.

Así que nada más, compartir con todas vosotras mi alegría, mi orgullo y mi trabajo, porque ha sido duro sacar este proyecto a la luz, pero ahora que lo veo acabado, se que ha merecido la pena en todo. Es increíble ver la portada que yo misma he realizado, los acabados, el título y por supuesto, mi nombre debajo, es una sensación rara, pero increíble.

La verdad, que os confieso que siento miedo o quizá sólo sean nervios, no lo sé. Pero estoy encantada y feliz, muy feliz. Eso lo tengo claro.

 

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“Respira, ya estás fuera” nos cuenta la historia de Tania y su llegada a Barcelona para estudiar en la universidad. Atrás deja a su familia, a la que adora y su antigua vida, que espera poder cambiar y empezar de cero. “Respira, ya estás fuera”, es una historia de superación, de las que se escriben desde dentro de una misma, para que te toquen nada más leerla.

En cuánto esté disponible en Amazon, lo anunciaré en las redes sociales. Así que, comienza la cuenta atrás, amigas.

Un beso bien fuerte, y gracias. Gracias por todo.
Noe

Para muchos de nosotros puede parecer que ha pasado mucho tiempo, pero lo cierto es que no es así, solo han pasado 24 años desde que la homosexualidad dejó de considerarse una enfermedad. Hace solo 24 años que ya no nos consideran enfermos mentarles por sentir atracción por personas de nuestro mismo sexo… Hace 24 años ya había televisión en color, había videoconsolas y otros inventos revolucionarios, pero también había homofobia y mucha.

Hace 24 años, tenía yo cinco… Y creía que el mundo era un lugar en el que nadie podría faltarte al respeto, ni infravalorarte como persona por ser quien eres y ser cómo eres, pero yo solo tenía cinco años y un millón de experiencias por delante.

Es cierto que a pesar de que ha pasado el tiempo, a pesar de que ya no se considera una enfermedad, a pesar de que se ha regulado la situación de las parejas que conviven juntas, que se quieren casar o incluso formar una familia, es cierto que aún queda demasiado por lo que luchar. En cuanto a derechos, podemos afirmar que sí, que hemos “ganado más derechos”, pero para mí eso no es ganarlos… ¿Por qué se considera que he ganado derechos cuando simplemente se ha equiparado mi situación a la del resto de la población que vive en España?

Estamos muy equivocados… Muchas veces, la gente comenta que ya hemos avanzado… Que ya hemos conseguido esta y aquella cosa… Pero yo no tendría que luchar por conseguir unos derechos que deberían serme intrínsecos por el mero hecho de ser una persona y sin embargo, me tengo que sentir orgullosa de que no me consideren una enferma mental, de que no me arresten, ni me condenen a alguna cárcel, de que me dejen convivir y formar una familia con otra mujer… Porque al final, mi vida ha sido un regalo de todos aquellos que han querido cambiar las cosas…

El pasado día 17 de mayo se celebró este día, el día internacional contra la homofobia y la transfobia. El pasado 17 de mayo se rememoró que ya no es una enfermedad mental y que la mayoría de los países desarrollados aceptan a las parejas del mismo sexo, aunque no hay que olvidar que aún quedan más de 80 países que condenan a las  personas del mismo sexo, desde a prisiones hasta la pena de muerte… Aún queda tanto por hacer…

Yo celebré ese día con mi chica, como si fuera un día más… Porque para mí, cada día a su lado, es una lucha contra la homofobia y apoyando la visibilidad lésbica. No hay nada mejor que mostrarse para que lleguen a respetarte. El tabú mata, el tabú engaña.

Se tu misma, porque al final solo te engañas a ti…

Llevo unos días un poco indignada… Llevo unos días intentando hacerme a la idea de las cosas que he leído, de las noticias que han llegado hasta a mí, intentando darles forma, intentar comprender el porqué de estas cosas…Pero lo siento, no encuentro ninguna explicación.

Hace unos días salió en todos los telediarios la mega manifestación que se produjo en París, en la mismísima ciudad de la luz y la ciudad del amor, en contra del matrimonio igualitario. Qué contradicción ¿verdad? La ciudad de la luz y la ciudad del amor en contra de algo tan bonito como es que dos personas, independientemente de todo, se quieran.

París siempre ha sido una ciudad muy importante y Francia un gran país y sin embargo cientos y cientos de personas se congregan en la capital para manifestarse. No lo entiendo…

No entiendo porque en pleno año 2013, en pleno siglo XXI, tengamos que estar todos nosotros luchando y peleando por nuestros derechos. ¡Ojo! Digo nuestros derechos, por supuesto. Porque lo son, ¿O acaso alguno de nosotros somos distintos al resto? ¿Acaso alguno de nosotros no cotiza y no paga sus impuestos? ¿Acaso alguno de nosotros se quiere aprovechar o sacar partido de su condición? ¿Verdad que no? Somos iguales, pero en lo bueno y en lo malo, para disfrutar y para pagar, para todo.

Si a alguno le da por revisar la Declaración de los Derechos Humanos, donde se supone que se recogen todos los derechos de todas las personas sin importar nada más, dice en su artículo primero ( fijaros si es importante ):

“Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros”.

Así que, que no nos engañen ahora. Nacemos libres e iguales en dignidad y en derechos. Si a mí me cuestionan por mi orientación sexual y se me excluyen derechos por esta condición, están afectando a mi dignidad y a mi sentir como persona.

El artículo 2 dice y cito textualmente:

                “Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole […]”

No soy abogada ni mucho menos, pero me ha quedado muy claro.

Me imagino que mucha gente puede desconocer mil detalles sobre la vida de cualquier homosexual, lo puedo imaginar, pero ¿Qué quieren o necesitan saber? No hay nada. Un homosexual es simple y llanamente una persona que se siente atraída por una persona del mismo sexo. Y lo más importante de la definición que he dado es “persona”, pero es lo primero que se le olvida a muchos.

Sí, soy lesbiana, sí, soy mujer y sí, quiero mis derechos. Porque yo cumplo con las obligaciones que tengo, ¿por qué entonces no voy a poder disfrutar de los derechos que me son intrínsecos por el mero hecho de ser persona? Porque no hay que olvidar, que según la Declaración de los Derechos Humanos todas las personas tienen esos derechos desde que nacen, por el mero hecho de nacer, de ser personas, de ser uno más en este mundo…Tienen esos derechos. Sin luchar, sin pelear, sin que tengan que aprobar ninguna ley ni ninguna medida… Los tienen, son suyos.

Estoy harta de leer que ha habido un nuevo suicidio, un nuevo caso de homofobia, un nuevo caso de discriminación, de violencia, de acoso escolar… ¿A dónde queremos llegar? No creo que sea tan difícil de entender… ¿O sí?

Mirad, yo no elegí ser lesbiana, no lo elegí. Quizá, si fuera heterosexual mi vida sería mucho más fácil, eso seguro, ¿pero sabéis qué? Que aunque parezca raro, aunque no queráis creerme, os aseguro que hoy por hoy no cambio nada de mí. Así de claro. Estoy orgullosa de ser quien soy y de cómo soy. Con todos mis matices, con todos mis defectos, con todas mis virtudes, con todas las metas que he conseguido y con la certeza de que esta noche cuando vuelva  a casa  me acostaré al lado de la persona más maravillosa que me ha brindado la vida, una mujer, la mía.

Así que, le pese a quien le pese, le duela a quien le duela, soy así y no puedo cambiar (OJO) y no quiero cambiar. El que quiera tenerme a su vera, día a día, me tendrá y quien no entienda que dos personas del mismo sexo puedan ser pareja o quererse o… que no esté a mi lado, ¿sabéis por qué? Porque soy yo la que no quiero tener cerca a alguien que, primero, no me acepta a mí ni a mi pareja, segundo, infravalora a las personas que pertenecen a esta comunidad, que son muy grandes y valientes y tercero, ha perdido todo mi respeto  como persona, porque es el primero que no respeta, que no acepta y que no nos quiere.

Gracias, como siempre, y perdonar el “sermón” Pero es que llevamos una semana de malas noticias para la comunidad LGTB… que no puedo con ello. Ojalá llegue el día en que este tema pertenezca al pasado y no se tengan que dar miles de explicaciones. Ojalá llegue el día en que este tema, no sea un tema.

Un saludo, muac.