Posts etiquetados ‘luchar’

Desde siempre, a las leonesas y leoneses se nos conoce comúnmente como “cazurras y cazurras”. Es cierto que en el resto del mundo esta palabra se utiliza para otros fines. Se suele utilizar para adjetivar a alguna persona como bruta/o, brusca/o, torpe… Sin embargo, a la gente de León les encanta que les llamen cazurros, y yo como buena cazurra, cumplo bien con el significado.

Todo el mundo sabe de dónde soy y lo orgullosa que estoy de mi tierra, y como buena cazurra hago gala de mis orígenes y de mi sangre por todos los sitios. Por eso creo que soy una buena cazurra, en el sentido leonés del mismo. Os preguntaréis, ¿pero qué significa?

Pues bien, la palabra “CAZURRO” deriva de las palabras árabes CAD` UR, el que no cesa, y esa precisamente soy yo.
Yo soy esa que no cesa, que lucha por aquello en lo que cree y busca la manera de conseguirlo. Yo confío en los sueños y confío en lograrlos. Yo soy la que mantiene la mente fría, pero atiborrada de ideas, algunas absurdas o difíciles, que me mantienen viva.

Todo lo que he hecho en mi vida tiene que ver con esta forma de entenderla, la de no cesar y luchar. He luchado por todo y he logrado más de lo que, a priori, iba a conseguir. Conseguí sacar mis estudios, conseguir el trabajo de mis sueños, emanciparme totalmente de mi casa, vivir en una ciudad como Barcelona con mis propios medios, encontrar el amor y cultivarlo día a día, casarme, ser madre… He conseguido tantas cosas…

Por eso cuando la historia que narro en SALIDA 6 apareció en mi mente, tuve que escribirla. Aunque no lo creáis, esa historia lleva rondándome mucho tiempo, a pesar de que no sabía como iba a unir todas las piezas o como remataría exactamente el final. Por eso, desde hace algunos años ya, la tenía casi lista, solo he estado ultimando y puliendo cada párrafo para que estuviera perfecta.
Así que sí, apareció esta historia y tuve que formarla y darle sentido, tuve que narrarla y darle un final. Tuve que publicarla y presentarla al mundo.
Esa soy yo, la que no cesa.

Orgullo cazurro. Orgullosa cazurra.

 

 

Os facilito el link de Amazon donde podéis encontrar la novela en los dos formatos, espero que la disfrutéis tanto como yo.

 

Anuncios

No hay nada fácil, al menos aquello que ansías no lo es, porque si lo fuese tú misma perderías el interés.
No hay nada imposible, al menos que tú lo sientas así, porque mientras te levantas y lo intentes, siempre lo podrás conseguir. El problema está cuando renuncias a lo posible.
No hay nada definitivo en esta vida porque todo cambia, todo avanza, todo sigue su curso, sigue su camino, su carencia… Como si nada.
No hay mejor compañera con el que compartir la vida que tú misma. Has de aprender a reconocerte para no odiarte. A comprenderte para valorarte. A callarte cuando solo necesitas gritar y a gritar cuando el mundo pide tú silencio. Aprenderás a querer más de ti que de nadie, a no esperar respuestas positivas, solo a generarlas… Aprenderás por ti o por tu compañera.
No hay peor enemigo que tú misma. Somos la cara y la cruz de una misma moneda. Somos el todo y la nada de una misma apuesta. Somos la antítesis hecha persona, la negación constante, la lucha interna entre barro y mirones. Somos la solución equivocada a un error que aún no se ha cometido, pero que ya lo esperas. Somos muchas cosas y a veces pensamos que todas malas, a veces pensamos mal.
No hay heroína tan valiente cómo tu misma. Te enfrentas al mundo día a día, sin coraza ni antifaz. Enfrentándote a tus miedos sin ni siquiera disfraz en la que esconder tu miedo, sin armadura con la que protegerte de la realidad y sin poderes para ahuyentar a los malos. Eso es ser valiente, el caer y sin embargo, día tras día, volver a la rutina. Volver al rin, volver a luchar o a vivir, pero sin miedo, sin capa ni poderes, porque no hay mejor poder, ni más fiero que la determinación de estar ahí, de luchar por algo. No huyas, ni te rindas, ni te escondas. El mejor poder eres tú.
Nos faltan muchas cosas, eso ya lo sabemos. Es algo curioso, porque cuando algo falta es más complicado contarlo, a pesar de no estar ahí, de no sumar en número. Pero, para que perder el tiempo contando aquello que no tenemos, aquello que no suma y aquello que solo nos distrae y nos hace volar hacia aquello que no tenemos… Quizá, todo sería más fácil si pensásemos en aquello que sí tenemos, porque mientras lo haces igual pierdes la cuenta y sonríes. Aunque sea un segundo o dos, sonreír de por sí, ya vale la pena.

No todos los días son buenos, ojalá lo fuesen. Hay días en los que te levantas con el pie izquierdo y solo deseas que llegue la noche, para volverte a acostar y así, esconderte del mundo y de tu mal día bajo la colcha.
No todos los días son buenos, ojalá lo fuesen. Hay días en los que te levantas y te dan ganas de tirar la toalla, sí, de dejarlo todo y comenzar de cero en alguna otra cosa. Dan ganas de tirar la toalla pero bien lejos, lejos de ti para que así, no vuelvas a por ella, no vuelvas a caer.
No todos los días son beunos, ojalá lo fuesen. Hay días en los que te levantas deseando decirle al mundo que hoy, no te molesten, que hoy no estás, que hoy no oyes o simplemente desoyes. Hoy no es el día para escribirme, hoy no es el día para preguntarme porque hoy no es mi día y no quiero que a los demás les pase lo mismo. No es un buen día.
No todos los días son buenos, ojalá lo fuese. Hay días en los que te levantas sabiendo que algo va mal. Lo palpas en el ambiente, lo hueles, lo sientes… Algo va mal, algo va a pasar… Y si algo puede salir mal, ese es el día, este día.
No todos los días son buenos, ojalá lo fuesen. Hay días en los que te levantas preguntándote acerca de todo. ¿Podré con esto…? ¿Conseguiré aquello…? ¿Merece la pena tanto…? Todo lo cuestiones, todo. Desde tus ganas hasta tu condición de alcanzar ciertas cosas. Quizá el problema no sean esas preguntas, no. Porque las preguntas no muerden el alma ni la autoestima. Quizá el problema sea la respuesta a esas cuestiones. Y esa respuesta la sabes tú, solamente tú.
No todos los días son buenos, ojalá lo fuesen. Hay días en el que llueven las noticias, las malas por supuesto, y el vaso está medio vacío. No sabes explicar muy bien por qué, pero existen. Ayer te acuestas siendo la persona más feliz, dejando tu mundo ordenado y tu conciencia bien tranquila y hoy ha cambiado todo.
No todos los días son buenos, ojalá lo fuesen. Hay días en los que tú misma sientes ese afán negativo que tiñe todo tu mundo de negro y tus pensamientos de inseguros. Ese día en el que sientes que pienses acerca de lo que pienses, estará mal. Porque tu humor, tu poder de realizar las cosas y tu energía están en negativo. Están en negativo porque algo ha salido mal, porque un par de cosas han salido mal y tu mundo, se ha venido abajo. Pero no es justo ¿NO crees? (Me pregunto a mí misma…)
Si yo no fuera yo y lo viera desde fuera, me daría una colleja y me obligaría a ponerme manos a la obra para seguir luchando y defendiendo aquello en lo que creo, sí eso haría.
Si yo no fuera yo y lo viera desde fuera, me apremiaría a que siguiera luchando por todo aquello que sueño y por todo aquello que creo, cuando no estoy en plan negativa, que podré lograr.
Si yo no fuera yo y lo viera desde fuera, me daría un tiempo para pensar, recapacitar y sopesar todos esos planteamientos. Porque se, que esas noticias duelen y te hacen replantearte muchas cosas. Por eso mismo, igual debes sentarte y replanteártelas, sin miedo y sin pedir perdón. Piensa, piensa en ti.
Si yo no fuera yo y lo viera desde fuera, te diría tantas cosas… Pero claro, sigo siendo yo y no me veo desde fuera, pero me veo desde dentro y eso es una ventaja. Se lo que piensas y lo que sientes antes incluso de que lo comuniques o te lo calles. Conozco todos tus miedos e inseguridades, por eso sé por qué actúas de determinada manera, porqué aprietas tus puños o porque balanceas tu pierna cuando hablas con un desconocido. Sabría decirte que todo lo que sientes ahora, se resumiría en una sola cosa. Tienes miedo. Sí, miedo a diferentes cosas, pero al fin y al cabo, miedo. Tú, una tía valiente, que se pone el mundo por montera y echa a andar, tiene miedo, además el peor de los miedos. El miedo a defraudar a una misma, el miedo de tener que decirte que no has podido, que no lo has logrado, que no vales para esto o para aquello. Todo lo que te pasa se resume así, miedo.
Así que, ponte el mundo por montera y también algún satélite o algún otro planeta, ponte lo que quieras ¿De acuerdo? Pero levántate de esta silla y comienza a cambiar algo, lo que tú prefieras. Haz algo que te haga sentir bien y termine ayudando a combatir ese miedo. Lo que tú quieras, tienes elección.

¡Tengo una cita!

Le he pedido una cita a mi chica y ¿sabéis qué?… Me ha dicho que sí…

Hay cosas que van muriendo con el día a día. Nos habituamos a tener a la otra persona y ya no pensamos en cómo sacarle una sonrisa de las de verdad. Sabemos que la tenemos cerca, que nos quiere y que nos respeta y ya… Dejamos de luchar.

Yo me niego a ser así. Yo lucho cada día por mi relación, por mi chica, porque cada día haya algo que celebrar, algo por lo que luchar y una meta a la que llegar. Le doy importancia a cada cosa que hacemos juntas y también se la doy a las que tenemos que hacer separadas. Me gusta estar con ella y compartir absolutamente todo con ella, entonces ¿Por qué no voy a luchar día a día porque ella lo sepa…?

Lo cierto es que entre el trabajo, los estudios, el gimnasio, la rehabilitación y demás, tenemos muy poco tiempo libre para descansar. Tenemos la suerte de que la mayoría de las cosas las hacemos juntas o nos acompañamos, pero no descansamos, no estamos de relax, disfrutando la una de la otra sin más preocupaciones… Necesitábamos un día para nosotras solas, un día especial en el que poder relajarnos, hablar, pasear, besarnos… Necesitábamos una cita para cargar las pilas.

El otro día le preparé una sorpresa. Dispuse sobre el sofá una serie de papeles con preguntas, en las que las respuestas eran “Sí” o “No”, llevando cada respuesta a otra pregunta, según fuese afirmativa o negativa. Todas las respuestas negativas llevaban a un papel en blanco… Sabía que me iba a decir que sí a todo… Estaba convencida.

Entró en casa del trabajo, con cara de cansada y se le iluminaron los ojos cuando vio el sofá lleno de papelitos, sabía que era para ella… Dejó las bolsas y me besó, mientras me preguntaba que qué era todo aquello… ¡Empieza! Le dije yo…

La primera pregunta era directa, sin preámbulos… ¿Quieres una cita conmigo? Y la respuesta afirmativa le llevó a otra pregunta…

“La cita tenía que empezar muy temprano”, le expliqué, a lo que ella asintió. “Entonces, lo mejor será que comencemos con un buen desayuno… ¿Quieres?”

Estaba de suerte, volvía a responder sí… Le expliqué que tenía muchas ganas de poder relajarme con ella, de poder hablar sin prisa, sin mirar el reloj. Necesitábamos desconectar… Le pregunté que si le apetecía desconectar conmigo, y ante su respuesta afirmativa le entregué un papel… “¿Qué es?” Me preguntó exaltada… Era una sesión de spa y de masaje en el mejor sitio de Barcelona, un sitio único y que nos encanta. ¡Viva aire de Barcelona!

Me besó y yo la insté a que siguiera mirando…Quedaban aún muchos papeles…

“Vamos a salir nuevas de esta sesión, ¿no crees? Ahora solo queda fundirnos con el cielo…” Y le entregué nuevamente un papel. Eran dos entradas para subir a las terrazas de la Iglesia de Santa María del Mar, de aquí de Barcelona. Nos gusta mucho la historia y perdernos por las ciudades y sin duda, esta iglesia y este barrio es uno de nuestros preferidos. Subir a sus terrazas y poder contemplar esas maravillosas vistas… ¡Será increíble!

Fue directa al siguiente  papelito tras darme un largo beso. “¡Vaya día! ¿Tienes hambre?” Lo siguiente es llevarle a un italiano que está en la zona de las Ramblas que es muy romántico… Podremos brindar con un poco de vino mientras continuamos hablando y deleitándonos la una de la otra.

Y para rematar la faena, a media tarde… ¡Entradas para el teatro! Sí, sí. Bueno, en verdad es un musical. Nos encanta salir de casa, ir al cine, al teatro, a pasear sin rumbo… Nos encanta estar activas y si encima podemos estarlo a la vez que no tenemos prisa, es increíble.

 

Sin duda las relaciones hay que cuidarlas y no relajarse. Cada detalle cuenta, lleves un año o veinte. Y la persona que lo recibe siente infinidad de cosas al recibirlo. Siempre es bonito ver lo que una persona ha preparado para ti… Siempre es bonito sorprender a alguien y hacerle feliz.

Yo no me cansó de verla sonreír, no me canso de hacerla feliz, no me canso de prepararle juegos y detalles, que igual pueden parecer tonterías… No lo son, porque si vieran los ojos de ella cuando va descubriendo los regalos… Eso no tiene precio y eso es imposible de olvidar.

Cariño, tenemos una cita… ¿Nos vemos en el desayuno?

Hoy tuve un sueño y me supo a gloria. Sí, ahí estaba yo, con el estómago revuelto, como si estuviera montada en una noria, girando mis pensamientos, mis historias… Pero es tan dulce soñar cuando sueñas con conseguir la euforia que no quería despertar y volver, sola, triste y sin haber conseguido una victoria.

Hoy tuve un sueño y no estuve sola, me encontré con muchos amigos que entre el gentío me gritaban un hola. Me encontré con muchos soñadores, con muchos optimistas que me seguían, que gritaban, que junto a mí, presionaban, pero sin pistolas.

Hoy tuve un sueño y soñé con la libertad porque creo que es el poder más importante de la humanidad. Quiero ser libre para poder amar, a quien mi alma busque con necesidad. Quiero ser libre para no volver a negociar si me puedo o no me puedo casar. Quiero ser libre para de la mano por la calle poder caminar y no levantar miradas, ni miedos y un ataque causar. Quiero ser libre para gozar de mi libertar, para exhalar que soy mujer, que soy lesbiana y que gozo de una sanísima felicidad.

Hoy tuve un sueño en el que nadie volvía usar la palabra normal se llamaba a la gente por su nombre de pila, tal cual. Porque yo soy yo, una persona individual, con mis virtudes, con mis defectos, nada que deba de ser tratado de forma inusual. Porque soy lo que soy, soy mil cosas tras el reflejo de un cristal, no me juzgues solo por una, se un poco imparcial.

Hoy tuve un sueño, que falta me hacía soñar. Porque el día a día a veces me hace aullar, me hace chillar, me hace gritar… Pero somos muchos y se nos da bien luchar, llevamos demasiado tiempo lidiando, que no nos silenciaran. Yo levanto mi brazo, yo alzo mi voz, yo lucho, yo te apoyo, yo sueño a tu lado. Porque yo tengo un sueño y tu apareces en él.

El otro día fui al cine y vi “El mayordomo” y me hizo pensar… Mucho. Primeramente, si no la habéis visto, os la recomiendo por eso mismo, porque te hace pensar, porque te remueve, porque te emociona, porque te cabrea…

La película va sobre la lucha racial de los negros en EEUU contada en primera persona y de manera indirecta por su protagonista, un mayordomo de la casa blanca, que aguantó 8 mandatos.

Me gustaron muchas cosas de la película, aunque el argumento, ojalá hubiera sido ficticio… Pero una de las cosas que más me llamó la atención fue que de cada idea que proponen, tiene su contraria… Y es lo que te hace pensar, los pros y los contras. ¿Qué uno quiere luchar por tener los mismos derechos, los mismos sueldos, por sentarse en las mismas cafeterías, comprar en los mismos supermercados, estudiar donde les diera la gana, viajar cuándo y cómo  les dé la gana…? Pues hay otro personaje que pide cabeza, control o autocontrol, paciencia, porque si tú estás tranquilo y no presionas… No te pasará nada…

Sin extenderme más en el argumento… Os diré, que a día de hoy, ves esa película y te sorprendes y te avergüenzas, incluso, de la raza humana. ¿Cómo es posible que haya pasado todo eso? Teniendo en cuanta que lo más duro, ni si quiera sale… Es increíble que en el 2013 veamos esas imágenes y todos los espectadores que estábamos en la sala, nos lleváramos las manos a la cara y nos la cubriésemos… ¿Esto ha pasado de verdad?

Parece que ha pasado mucho tiempo desde todo esto… Pero en realidad no ha pasado tanto tiempo desde ese mensaje tan claro de “Yo tengo un sueño” de Martin Luther King. Es increíble lo que estás personas tuvieron que aguantar y luchar y aun así, muchos de ellos, no dejaron de hacerlo a pesar de todos los pesares, de todas las cosas que les hacían… Es increíble la fortaleza humana aunque también es increíble la maldad…

Así que, para mí, la lucha de estas personas negras por sus derechos que visto hoy, en pleno 2013 nos parece mentira, que eso no ha pasado, que es imposible que se hiciera esas cosas a las personas negras… Me recuerda a  la lucha de la comunidad LGTB por sus derechos, me explico.

A día de hoy en muchos países ya es “legal” que las parejas homosexuales contraigan matrimonio ( ¡Ohhh gracias! ), que adopten y que tengan los mismos derechos y deberes que el resto de parejas… Pero en muchos otros sitios, esto es impensable. Siguen luchando por la normalización de esta situación, siguen luchando por vivir con quien quieren, por dormir con quien quieren y compartir su vida con esa misma persona…

¿Recordáis la lucha de Stonewall? Me recuerda a esto mismo… Visto a día de hoy, dices o piensas… “Qué exagerado”, pero ha pasado. Así que yo me imagino que quizá mis hijos o los hijos de mis hijos, vean esta situación, vean lo que está pasando en Rusia, vean lo que pasa en muchos países, la cantidad de homofobia que hay por las calles, la cantidad de jóvenes que son víctimas del bullying y por desgracia, los suicidios que existen, piensen… ¿Esto ha pasado? Porque no creo yo que ser homosexual sea ningún problema y tengan que luchar por sus derechos y por ser y existir, porque al fin y al cabo, es lo único que pedimos.

Creo que en el ser humano, de verdad que sí, o al menos quiero creer… Pero veo estas cosas, muchas de ellas con imágenes de archivo y las que no, basadas en hechos reales, y me dan miedo. Todo el mundo sabía la existencia de grupos de extrema derecha como los famosísimos “Ku klux klan”, que causaban el terror por allí por donde pasaban. Con sus cruces en llamas, con ese “uniforme” tan característico y su sangre fría… Pero en fin, hay que seguir creyendo en nosotros mismos, porque somos los que podemos cambiar todas estas cosas. En ese tiempo hubo muchos valientes que lucharon codo a codo con estas personas y terminaron consiguiendo los mismos derechos que la población blanca. ¡Qué pena! Toda una vida luchando, aguantando, estando sometido, para conseguir… TUS DERECHOS… Increíble.

Ojalá mi hijo o su hijo vea todas las cosas que nosotros hemos pasado cómo algo lejano, cómo algo que no ha pasado, cómo algo increíble… Ojalá… Porque yo tengo un sueño ¿Vosotros lo tenéis?

¡Hoy es el día internacional de la salida del armario! Sí, cómo os lo cuento, por eso quería hacer una entrada, a pesar de que ayer subí la primera parte de la fiesta sorpresa que le preparé a mi chica y debería subir la segunda parte… Hoy es un día marcado en el calendario y que no quiero pasar por alto y hacer como que no existiera, porque lo que hoy celebramos es muy importante y no hay que olvidarlo.

Hay mucha gente que no sale del armario, que no puede, que no se atreve… No es la misma situación para todos, no son las mismas condiciones… Pero solo hay una cosa, solo hay un motivo, solo hay una salida, no olvidéis de que es la única forma de ser. SER, sí en mayúsculas. ¿De qué sirve la vida si no ERES?

La vida es SER… Sí, SER… Ser persona, ante todo y con todo lo que ello conlleva… Ser persona y luchar por ser feliz, luchar contra las adversidades, luchar porque cada día cuente, porque cada día no nos levantemos en vano, que sea por algo, que sea para algo… Pero para vivir has de ser tú, tú mismo, tú y tus circunstancias, tú y tus manías, tú y tus contrariedades, tú y tus gustos y aficiones, tú y tus meteduras de patas, tú y tus mil anécdotas que siempre cuentas, tú y tus mil amaneceres soñando con algo mejor, tú y tus mil canciones favoritas, tu… Simplemente tú, puramente tú. No dejes que nadie te anule, te intente cambiar, te convenza de que tú no estás sano, de que no estás bien, de que no eres normal… Que nadie te dicte la manera de vivir, la manera de amar, la manera de presentarte al mundo… Tú eres así, no lo podrás cambiar aunque lo intentes, así que no te pongas barreras, no pongas barreras a tu felicidad, no te cortes las alas…

Además, lo de salir del armario, trae cola… Porque siempre pensamos, ¡qué bien, ya salí…! Pero lo que no sabemos, lo que no nos hemos parado a pensar, es que siempre estaremos saliendo del armario, en circunstancias diferentes, con personas diferentes. Pero ojo, cada vez cuesta menos, de verdad que sí. Además, somos nosotros también los que de esta manera le damos el toque de naturalidad que buscamos… “Y tú qué, ¿No te echas novio?” “Pues mira, cómo mucho novia, porque me gustan las chicas…”

Es cierto que cada persona tiene sus circunstancias, sus problemas, sus pensamientos… Pero me reitero, sé que muchas veces no es fácil, pero es la única manera que hay que vivir… A favor de los sentimientos… No se puede ir a contracorriente, no lo olvidéis, así que, aceptarlo vosotros mismos y a vivir…

¡¡Y feliz día a tod@s!!