Posts etiquetados ‘madre’

Hace unos días falleció la madre de una amiga mía. No puedo imaginar el dolor que tienen que sentir y lo duro que les tiene que estar resultando, eso es imposible de imaginar. Pero me gustaría que tuviera presente que para cualquier cosa que necesite, independientemente del día de la semana y de la hora… Me tiene aquí, para charlar, para llorar o para reír.

Me hizo pensar en la brevedad del tiempo, de la vida…

La vida es breve, demasiado breve.

Generalmente no nos damos cuenta de la brevedad de la vida, hasta que ya no hay tiempo. La vida es eso que pasa mientras estás despierto, mientras estás contando el tiempo que falta para algo, mientras miras el vacío y no piensas en nada, mientras cierras un libro y coges el móvil, mientras te encierras en ti mismo y cruzas los brazos, mientras tus labios sellan lo que tu alma siente, mientras el sol brilla con fuerza en lo alto del cielo y tu bajas la persiana, mientras llueve y truena con fuerza y tu sientes miedo, mientras acaricias a tu mascota y le susurras tus debilidades, mientras comes y saboreas tu plato preferido, mientras duermes en tu cama y te sientes lleno de vida, de tiempo y de paz. Mientras te sientas enfrente del ordenador e intentas poner orden a tu vida, mientras ves una película y te identificas tantísimo con la historia y los protagonistas, que te emocionan, mientras escribes notas de amor que repartes por  toda la casa, sabiendo que el receptor de tus palabras las irá encontrando y se irá sorprendiendo. Mientras te preparas una taza de café bien caliente y bien cargado, a partes iguales y notas como ese líquido marrón consigue despertar desde tu instinto hasta a tu musa. Mientras  añoras el pasado viendo un álbum viejo de fotos, mientras cuentas historias emocionantes que viviste hace tantísimo tiempo que ya no sabes si de verdad sucedieron o tu misma te las inventaste, mientras troceas una cebolla y las lágrimas humedecen tu cara, mientras una canción te devuelve a un sitio y en un momento determinado y una sonrisa bien conocida por ti, te sonríe y te besa, las canciones tienen memoria, como tus manos, como tus labios, como el tiempo…

La vida es breve, la vida no tiene tiempo de vivir más, la vida es esto mismo, este momento, estas palabras, estas frases, tus ojos leyendo y recapacitando… La vida es el tiempo que vivimos, el tiempo que disfrutamos, el tiempo que fingimos y el tiempo que gozamos. Todo es vida, todo cuenta aunque no cuente lo mismo. Todo vale, aunque su valor sea distinto… La vida son muchas cosas, demasiadas cosas… No dejes de vivir, no dejes de hacer, no dejes de soñar, no dejes de reír o de llorar, no dejes de respirar al no ser que bucees en pleno mar, no dejes de hacerte preguntas, no dejes de caerte, de aprender y volver a avanzar, no dejes de creer en las personas, no dejes de ilusionarte por un día nuevo, por un lunes nuevo o por unas vacaciones nuevas, no dejes escapar un amanecer, no dejes de abrazarte al anochecer, no dejes nada por hacer, no dejes nada por decir, no dejes nada… ¡Déjalo todo!

 

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Hoy hace un mes, mi pequeña. Sí, hace un mes estábamos todos esperándote en aquella habitación que olía a nervios y sabía a ganas, sí ganas de ti.

Hoy hace un mes que caminaba nerviosa por aquellos pasillos, esperando ver a mi hermana, esperando ver a la niña a la que acaba de dar la vida.

Hoy hace un mes nos abrazábamos en la espera, nos sonreíamos entre sombras y nos tranquilizábamos con palabras. Teníamos ganas de ti.

Hoy hace un mes que me di cuenta que ibas a tener a la mejor madre del mundo, mi hermana. Lo sé, pequeña, lo sé porque para mí ha sido la mejor hermana, la mejor amiga, la mejor compañera, la mejor confidente, la mejor psicóloga en ocasiones, la mejor en todo lo que se ha propuesto, tanto es así, que para mí, tu madre es tantísimas cosas…

Hoy hace un mes que una enfermera atravesó el pasillo con una cuna, tu cuna, a toda velocidad, pero para mí el tiempo se paró, mi corazón bombeaba más despacio y pude verte. No sé si era tan grande el deseo que tenía de ponerte cara y ponerte piel para besarte, que yo te vi y me emocioné. Estabas preciosa, pequeña.

Hoy hace un mes que estábamos todos viendo cómo te bañaban y te peinaban por primera vez. Tenías tantísimo pelo… La enfermera te lavó y te desenredó el pelo y mientras, al otro lado del cristal te esperábamos… Todos, no faltó nadie… Nadie.

Hoy hace un mes que la enfermera entró empujando la cama de tu madre, que estaba preciosa. Salió más bonita que cuando entró, tienes suerte de tener esa madre.

Hoy hace un mes que me acerqué a la camilla en pleno pasillo y la abracé. La miré a los ojos, ya sabes que nunca mienten y estaban llenos de orgullo y de satisfacción, lo mismo que decía mi sonrisa tonta, mi mirada y mis lágrimas que ocultaba de vez en cuando.

Hoy hace un mes que, estando todos en la habitación hablando con tu madre, te trajo la enfermera y te puso en los brazos de tu padre. Te pudimos ver, te pudimos mirar, nos recreamos… Hubo lágrimas, muchas. Hubo risas. Hubo flases, muchos. Pero sobre todo había amor, mucho amor.

Hoy hace un mes en el que viví lo más bonito que me podía imaginar. Vi como tu papá te tenía en brazos y te miraba orgulloso, sonriendo… Vi como tu madre te esperaba en la cama, se colocó y se preparó para cogerte. No hay nada más maravilloso que ver a tu hermana pequeña teniendo en el regazo a la niña más preciosa que has visto nunca. Mi hermana sonreía y se perdía mirándola.

Hoy hace un mes que nos cambiaste la vida. Hoy hace un mes, justo un mes en el que sonreía y hacia la señal de la victoria.

Hoy hace un mes que mi vida está que rebosa de felicidad, de mimos, de sonrisas, de palabras…

Hoy hace un mes desde que viniste al mundo, llena de vida, llenando con tu llanto cualquier habitación. Hoy hace un mes en el que te besé por primera vez, aunque desde hace un mes, siempre que te veo, tu piel se hace mía. Hoy haces un mes, mi pequeña.

Buenas noches:

La noche es más larga de lo habitual. Hoy estoy en el tren de camino a mi tierra. Aún me quedan por delante casi 3 horas de viaje y no puedo dormir.
La maravilla de los teléfonos inteligentes e internet es que puedo escribir una entrada desde aquí, aunque ni sí quiera se donde estoy.
Me gusta viajar de noche porque parece que se me pasa antes. Siempre pienso que aunque sea, algo podré dormir… Aunque hoy creo que no lo conseguiré.
Mi madre me llamó hace una semana para decirme que la tenían que volver a operar. Tiene cáncer de piel y al parecer se le ha reproducido por tercera vez y le ha salido en dos sitios distintos. El viernes (mañana) la operan y de lo quitarán. Por eso voy a casa.
No os voy a engañar… Estoy preocupada, quizá ese. Sea el motivo por el que viajé con tanta rapidez como he podido…
Aunque sí os soy sincera soy optimista… Mucho.
Además, mi chica viaja conmigo. Ahora mismo está dormida como un bebé aquí, a mi lado. La he estado observando… Está tan tranquila y tan bonita… Me ha parecido que tenía frío así que he cogido una de esas mantas de viaje y la he tapado.
Vaya donde vaya, siempre llevo conmigo mi agenda con las mil cosas que tengo que hacer, mails pendientes, información que buscar.., y siempre dos o tres folios en blanco en los que poder dibujar mis pensamientos e intentar darles voz y forma.
Aquí os dejo los cuatro dibujos de este viaje de madrugada en el que no hay bostezos ni pijama.

Duerme la noche acuñando mis sueños.
Bostezando al cristal del tiempo.
Miles y miles de improperios.
Dignos de un loco o del más cuerdo

Porque sueño, sí. A veces a oscuras.
Otras sueño contigo, sin premura.
Otras recupero el aliento y la cordura.
Soñar es mi medicina, las heridas me cura.

Desenfundo la atención u las gafas.
No me gustaría perderme ni una palabra.
Ni sí quiera las esdrújulas ¡que macabra!
Soy una insensata sin miedo ni coraza.

Camino valiente, despacio y descalza.
Me sacudo el miedo, me calzo la templanza.
Te miro a los ojos, sin desconfianza.
¡No me falles! Mi sueño es la fianza.

Espero que mi chica no lea esto o me tocará dormir en el sofá…

 

Me he enamorado…

Fue verte y sentir un sinfín de emociones y sensaciones.

Fue verte y sentir que se me paraba la respiración y que mi corazón dejaba de bombear. Duró solo un segundo o quizás varios minutos, no sabría decirte, porque cuando hablo de ti, el tiempo vuela…

Fue verte y sentir que se me inundaban los ojos de lágrimas y que la respiración volvía a mí, provocando una exhalación un poco exagerada, aunque lo único exagerado que hay hablando de ti, es lo que provocaste en mí.

Fue verte y sentir que ya te quería. Es raro cuando conoces o ves a alguien por primera vez y sientes esa sensación, esa conexión, esa necesidad casi indescriptible de formar parte de su vida.

Fue verte y sentir que todo lo bueno que he vivido no había sido nada comparado con lo que me queda por vivir a tu lado.

Fue verte y sentirme tan grande de verte. Jamás pensé que nuestro primer contacto me hiciera sentir tantas cosas.

Fue verte y sentir que siempre cuidaría de ti, que serías mi niña, mi consentida…

Fue verte y sentir que en verdad, ya nos conocíamos ¿Verdad? Es cierto que jamás nos habíamos visto, aunque sí que me habías oído hablar ¿verdad? A pesar de que suelo hablar bajito…

Fue verte y sentir unas ganas irremediables de acariciarte, de sentir tu piel sobre la mía y que tú, mi pequeña, pudieras sentir la mía. Tenías la piel sonrosada y suave, muy suave. Olías a vida e impregnaste la mía con tu olor, haciéndome reír y haciéndome sentir que todo es posible en esta vida si se lucha por  conseguirlo.

Fue verte y sentir que eras preciosa, que tus facciones, aun un poco difuminadas me resultaban muy familiares. Fue verte y sentir que en el fondo, no éramos tan distintas…

Fue verte y sentir, que todo el mundo que tuvo la suerte de conocerte aquel día se emocionó. Yo la primera, por supuesto. Eras tan esperada, pequeña mía, que nos emocionaste desde antes de que llegaras.

Fue verte y sentir que ya habías cambiado mi vida, mi forma de comportarme en muchas cosas, mi ilusión por luchar por mi futuro y mis ganas de volver a verte, cuando caía la noche.

Fue verte y sentir que me mirabas… Seguramente no me veías, pero me mirabas. Tus ojos rasgados miraban fijamente a los míos, mientras yo, orgullosa hasta la saciedad de ti, te decía todas las cosas bonitas que se me pasaban por la cabeza… ¿Lo recuerdas? Algún día yo te lo contaré…

Fue verte y sentir… Sentir… Sentir… No todas las personas logran eso con solo mirarlas, hacernos sentir, eso lo has logrado tú, mi pequeña, porque eres muy grande.

Fue verte y sentir que el mundo se me quedaba demasiado grande, que hay tanta vida a nuestro alrededor que a veces ni nos percatamos… Hay tanto amor y tantas cosas buenas que no pueden ser tapadas por las malas, no pueden.

Fue verte y sentir que tenía que besarte, comerte a besos, dedicarte largas parrafadas… Y sentirme observada por mi chica mientras hacía esto y ver, como su mirada estaba cargada de amor y de emoción. Ella se emocionaba cuando me veía contigo, en brazos, dándote besos y cantándote o poniéndome tierna y diciéndote todas las frases bonitas que venían a mi cabeza…

Fue verte y sentir que eres preciosa y que ella, tu tía, también lo es. Pero es cierto, que contigo en brazos, estaba más que preciosa. Tenías la cara iluminada cuando la mirabas y después me buscabas con la mirada por la habitación… Preciosas, las dos, mis dos amores.

Fue verte y sentir que tenía tantos motivos por los que querer a mi hermana, que no sabría por cual empezar. Mi hermana es mi mejor amiga y es mi apoyo para todo. Mi hermana es a la única a la que le cuento mis secretos y mis preocupaciones, a la que le hablo sin mordaza y sin miedo. Mi hermana es la que me ha dado los mejores consejos, la que me ha dado su hombro cuando lo he necesitado, la que ha venido hasta Barcelona para verme y arroparme. Mi hermana es un tesoro y la adoro. Mi hermana me ha dado un motivo más que grande para luchar y seguir creyendo…. Mi hermana me ha dado a mi pequeña, a mi chiquitina, a mi otro amor… Gracias hermana, no sé cómo decirte lo orgullosa que estoy de ti… Aunque ya lo sabes.

¡Eres una madraza!

“El que espera, desespera” me decía siempre mi abuela y es cierto, porque yo ya estoy desesperada por poder ver la cara de mi sobrina, aunque si somos realistas, más desesperada tiene que estar mi hermana…

A pesar de que ha salido de cuentas el día 20, aún no ha dado a luz. Ya le han dicho, que sino nace antes del miércoles, se lo provocaran, así que esta misma semana podré deciros más cosas, porque ahora sí que es la cuenta atrás… Pero la de verdad.

Estoy deseando que llegue el momento del parto por millones de razones, por supuesto que sí. Saber que mi hermana está bien y feliz, con su hija en su regazo y que va a comenzar una nueva vida es lo más  importante ahora mismo para mí. Porque cuando a alguien que quieres tanto, como yo quiero a mi hermana pequeña, la ves tan plena, tan llena de vida… Lo demás, se difumina… Ni te enteras del resto de personas, del resto del mundo…

Imagino que mi hermana estará nerviosa, ansiosa… Deseando poder mirar a los ojos a la persona que más va a querer en lo que le queda de vida… El otro día en el médico le dijeron que la niña ya pesa 4 kg… Así que mi pequeña, mi pequeñina, viene grande, muy grande.

Sal cuando tengas que salir, porque sea cuando sea, de noche, de día, lunes o sábado, estaremos aquí, deseando verte, ponerte cara y mirarte a los ojos para decirte lo mucho que hemos esperado ese momento…

Lo confieso… Estoy deseando ver a mi hermana. Me duele no estar con ella en esta etapa tan bonita y significativa de su vida. A veces pienso que las etapas más importantes de su vida, las ha pasado sin mí…

Lo confieso… Me gustaría estar allí con ella, pero no solo hoy, sino poder haber estado desde el primer día, desde el primer día que se hizo la prueba de embarazo y dio positivo…

Lo confieso… Sé que está feliz, sé que está enamorada, sé que está encantada con la nueva situación que está viviendo, con lo que se le viene encima y con el cambio que va a dar su vida. Esta distinta, está mayor, está feliz.

Lo confieso… Me gustaría haber ido con ella de médicos, de ecografías, a hacer la prueba del azúcar, llevármela a merendar si algún día le apetecía algo concreto… Me hubiera gustado estar allí cuando le dijeron que lo que venía en camino era una niña… Mi niña. Me hubiera gustado que mis manos sintieran las primeras patadas de mi sobrina…

Lo confieso… Me hubiera gustado ver cómo va creciendo la barriga, ver cómo cada día le sienta mejor el embarazo y cada día está más guapa, más ilusionada, más feliz… Me hubiera gustado decirle esto mismo si en algún momento le hubieran faltado las fuerzas…

Lo confieso… Me emociono cada vez que me envías una foto. Mi hermana… La pequeña… Con mi sobrina… Son fotos para enmarcarlas… Se te ve tan feliz, tan sonriente… Transmites todo esto a través de la foto… No dejes de hacerte fotos, porque estás preciosa.

Lo confieso… Tengo predilección por la foto que me mandas con la abuela… ( En verdad es la abuela de mi madre, mi bisabuela) En la que sale besándote la barriga… Me transmite tantísimas cosas esa foto, que cuando la veo, me emociono y se me empañan los ojos. Ahora solo de imaginármelo, ya los tengo empañados. Ojalá la abuela sea lo suficientemente fuerte como para aguantar los meses que quedan y poder coger a su tataranieta en brazos, sería precioso, como tú, como ella, como mi ahijada…

Lo confieso… Me hubiera gustado no estar tan lejos, hermana. Me hubiera gustado vivir toda esta etapa a tu lado, tomar nuestros cafés, que me cuentes cómo te vas encontrando, que vas sintiendo… Ir de tiendas y comprar ropita para la nena… Me hubiera gustado no perderme este momento, me hubiera gustado que los más de 800km en verdad no fueran tantos… Me hubieran gustado tantas cosas… Tantas…

Lo confieso… A veces tengo la sensación de que no he estado a tu lado en los momentos más complicados de tu vida. A veces tengo la sensación que cuando más me has necesitado, más lejos he estado yo. A veces tengo la sensación de que has crecido demasiado deprisa, que la vida te ha hecho dar el estirón antes de tiempo y madurar a contrarreloj. A veces tengo la sensación de que eres tan fuerte, tan valiente, tan decidida… Que no se a quién habrás salido, pero no cambies, no cambies nunca.

Lo confieso… No estoy lejos porque quiera, pero no puedo hacer otra cosa… Ojalá el nuevo año, además de una sobrina, me traiga buenas noticias… Ojalá pueda ver a mi sobrina crecer y no precisamente a golpe de fotos… Ojalá.

Lo confieso… Estoy muy orgullosa de ti, hermana, muchísimo. Por lo que eres, por lo que has conseguido y por como lo has hecho. Eres fuerte y valiente, eres decidida, eres alegra y divertida. Que nadie te cambie. Que no te cambie la vida, porque serás una madre increíble si consigues transmitir todo lo que tú eres, a mi sobrina. Te quiero, hermana.

Ecografía

Cuando mi hermana me avisó de su embarazo, de sus planes y por supuesto, me hizo eternamente feliz, yo ya tenía decididas nuestras vacaciones, nuestros destinos y demás cuestiones.

Habíamos decidido hacer una ruta por Andalucía, ya que, tanto mi chica como yo, conocíamos muy pocas provincias. Teníamos 15 días de vacaciones para usarlos a nuestro antojo y conocer todo lo que pudiéramos de aquella tierra, su gente, sus costumbres, su gastronomía… Y lo deseábamos como agua de mayo.

A escasas semanas de emprender nuestro viaje, mi hermana me llamó para informarme de que le habían dado hora para la primera ecografía… ¡La primera! Era el día 24 de julio…

Ese día nosotras estaríamos en Andalucía y aun nos quedarían días para estar por allí disfrutando. Cambiamos todos los planes, recortamos días por todos los lados y el día 23 nos recorrimos media España (Casi literal) Para poder estar el día 24 junto a mi hermana.

Ella no sabía nada, por supuesto, porque no nos hubiera dejado subir. Pero allí nos plantamos. Mi madre y mi hermano que eran nuestros ganchos para la sorpresa, lo anudaron todo perfectamente, así que no se enteró de nada… Y nos vio ya… En casa.

Cuando haces una sorpresa… Cueste lo que cueste… Tanto dinero, como tiempo, como material, como quebraderos de cabeza… Todo lo que valga… Se queda en nada cuando puedes disfrutar con la cara de la persona sorprendida… Porque yo volvería atrás para poder disfrutar otra vez de esa cara, de esa sonrisa que le abarcaba toda la cara, del abrazo que me robó aun con las maletas y los enseres en la mano… Eso no tiene precio.

Inmediatamente avisó a mi hermano y nos fuimos los cuatro por ahí a tomar algo y a charlar, a ponernos al día… Hablamos sobre nuestras vacaciones, sobre las cosas que habíamos visto, les enseñamos fotos… Mi hermana nos habló sobre su embarazo, sobre cómo lo estaba llevando, sobre sus síntomas, sobre lo feliz que estaba… ¡No callamos!

Me preguntó que cómo era que habíamos hecho tantos kilómetros… Yo le dije que era obvio, que ella tenía su primera ecografía y que yo quería estar ahí, a su lado… Me dijo que, lógicamente, que entraría el novio, que le hacía muchísima ilusión. No importa, el dije, yo estaré esperándote fuera, no te preocupes.

Así que llegó el día, el gran día. Fuimos a desayunar juntas… Imaginaros, mi hermana, la pequeña… y mi chica, mi pequeña. ¿Más feliz? Lo dudo…

Cuando llegamos al médico ya estaba mi cuñado allí y ambos subieron. Nosotras nos quedamos por las inmediaciones del centro de salud. Yo nerviosa perdida, que tontería, pero deseando que saliera y me lo contara todo.

Al rato me sonó el teléfono, era mi hermana. Al parecer el bebé no se ponía en la postura que quería el médico y éste le había dicho que se diera un paseo y que volviera en un rato. Nos citamos en una cafetería.

Pasado el tiempo, volvimos y ¿Cuál fue mi sorpresa? Mi cuñado me dijo… “Entra tú con ella, que yo ya lo he visto…” Creí que moría del amor.

No os puedo describir como fue esa sensación, que se me pasaba por la cabeza… Pero cuando comenzó a verse la imagen me entraron hasta ganas de llorar de la emoción que sentía… ¡Mi hermana iba a tener un hijo!

Por cierto, he de decir que las ecografías se ven increíblemente bien. Pudimos ver todo, cada parte del cuerpo y reconocerla perfectamente.

Fue una mañana increíble, no sabéis lo feliz que me hizo entrar con ella, acompañarla en su primera ecografía. Mi hermana estaba muy emocionada también. No sé si es una tontería o no, pero de verdad que da mucha sensación. Yo tenía la respiración un poco acelerada. Miraba a mi hermana, miraba a la pantalla… Qué grande es el ser humano, que grande es la vida, que grande es mi hermana….