Posts etiquetados ‘mamas’

Hay días en los que sientes como el orgullo te invade, la respiración se te acelera y el corazón se te precipita, mientras vives con la normalidad que intentas aparentar en el escaparate de la vida.
Coges aire y notas como revolotea entre tus pulmones y ese músculo que no hace más que latir con firmeza, pero te sientas a salvo y y sientes que sobrevuelas sobre tu propia sombra y el ayer ya olvidado. Sientes y percibes, callas y gritas, concibes y dispones, creas y te recreas en lo más grande que un ser humano puede crear, vida. Orgullo de vida, orgullo de tu vida, el orgullo de mi vida.

El amor reproduce y se reproduce en amor. El amor crea amor y cae en él, como un bebé que aún comienza a tambalearse sobre dos piernas poco firmes. El amor llama al amor desde prefijos nacionales y universales, sin poner el manos libres y sin tener que responder, sólo basta con descolgar el teléfono y conectar la llamada. El amor limpia y pule las almas, las mejora y las depura, eliminando aquello que no ayude a crear ni a acrecentar la vida, limpiando las impurezas y el musgo que a veces crece en las partes más sombrías de nuestros corazones. El amor dibuja y esboza, recolocando los trazos que habían quedado desubicaos o fuera de cobertura, añadiendo la originalidad y la vida, la inocencia y las ganas, el aliento que se necesita para continuar y el camino para andar… El amor te da y te proporciona el cielo bajo el que vivir, sin importar la nubosidad o los grados, sin importar a qué hora amanecerá hoy, finales de octubre porque tienes lo más importante, el techo bajo el que ser feliz.

Hay días que los sentimientos se me agolpan en el pecho y tengo la necesidad, la imperiosa necesidad de gritar al mundo lo que se me mueve por dentro y me hace tantas cosquillas que la sonrisa no se me borra de la cara. Hay días, que el orgullo y la felicidad dibujan la felicidad en mis ojos, que jamás han sabido mentir a quién busca la verdad en mi mirada. Hay días que ni la afonía más grave podría evitar que grite todo aquello que estoy viviendo…

Nuestro pequeño Saúl ya suma 1.600 gramos de amor, ternura y huesecillos. Nuestro pequeño Saúl ya está bien colocado dentro del vientre de su madre y crece a un ritmo maravilloso y perfecto. Nuestro pequeño Saúl se ríe mientras espera a cumplir las semanas necesarias para llegar y cambiar el mundo, nuestro mundo, y se mueve sin parar, agitando sus piernas y sus brazos, haciendo que mis manos no quieran separarse de la piel que le cuida y que su madre no pueda dormir más de un par de horas seguidas.

Algún día, más pronto que tarde, te podré decir lo orgullosa y fuerte que me has hecho sentir, a pesar de que aún no puedo ni cogerte la mano. Algún día te contaremos tu madre y yo, lo felices que estamos desde aquel pasado y lejano 27 de abril en el que las dos líneas rosas cambiaron el destino…

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¡Hola a tod@s!

La verdad es que iba a esperas un tiempo antes de contaros mis nuevos planes, pero supongo que la emoción puede más y… No quiero esperar (¿O no puedo?)

Como bien sabéis, mi chica y yo vamos a casarnos. Estamos preparando todas las cosas para ese gran día. Queremos que todo sea perfecto, como cualquier otra novia. Quizá por eso lo estamos preparando con mucho celo y con mucho mimo.

Aún no tenemos fecha para ese gran día, pero creemos que será para junio del año que viene, os iré contando. Estaré tan emocionada, que no hablare de otra cosa.

Pero hoy quería deciros otra cosa, también muy importante…

Hace un mes fuimos a una clínica para mirar e informarnos para ser mamas. Pocas cosas hay en este mundo qye nos hagan más ilusión, os lo aseguro.

Tras mucho mirar, preguntar, visitar… Nos hemos decidido por la clínica IVI, aquí en Barcelona. (Mientras estoy escribiendo esto, os aseguro qye sonrío)

Hoy hemos tenido que venir para que mi chica se haga la primera prueba de todo el proceso (Os escribo desde la salita de espera, sí, sonriendo). Se la acaban de llevar ahora mismo para realizarla una histero. Esta prueba sirve para comprobar la permeabilidad de las trompas… 

Así que, aquí estoy, sola, teléfono en mano, escribiendo y sonriendo, mientras comenzamos esta andadura… Sabemos que será un proceso más bien corto, pero queríamos comprobar que todo estaba perfectamente. 

Os iré informando… Sólo quería compartir con vosotr@s este momento. Porque aunque parezca una tontería, una prueba médica sin más, para mi no lo es, ni para ella.

Un besazo enorme, familia.