Posts etiquetados ‘orgullo’

Soy consciente de que llevo mucho tiempo sin pasar por el blog y por mis redes sociales, pero para que os voy a engañar, no he tenido tiempo. Como bien sabéis hemos sido mamás y lo cierto es que apenas tengo tiempo libre para sentarme y abrirme al mundo. Las prioridades y las necesidades cambian, es verdad, pero quería retomar eso que tan feliz me hacía, escribir.

Para retomar el blog, he elegido un tema que llevaba unos días en mi cabeza girando… Quizá hay alguien que se sienta identificada con aquello que digo, o quizá no. Pero por lo menos aprovecho para saludaros, que también es muy importante y lo echaba de menos.

 

 

 

 

 

Si alguien me preguntara cómo he llegado hasta aquí, no sabría qué responder y quizá tampoco cómo…

Si alguien quisiera saber cómo me encuentro ahora mismo me resultaría realmente fácil explicar que estoy donde quiero estar y donde siempre anhele estar, aunque muchas veces tuve demasiadas dudas…

La latitud y la altitud respaldan mi ubicación, estoy donde debo estar. Sin más. En ese punto preciso en el que siempre quise verme y que siempre busqué llegar. 

No me valía llegar de cualquier manera, coger atajos o engañar al personal, no. En las situaciones realmente trascendentes de la vida, sobran las trampas y los faroles, porque cuando menos te des cuenta, la vida se vuelve del revés y se cobra tu deuda multiplicada por mil segundos. No compensa.

Me daba tanto miedo la vida que prefería borrar cualquier plan de futuro que me hiciera sentir temblorosa y dubitativa, por lo que buscar futuros alternativos para mi se convirtió en un hobby serio en mi adolescencia y primera juventud, supongo.

He sentido miedo en varias ocasiones con diferentes motivos, pero tener miedo a sentir y a querer ser ha sido el peor de todos con millones de taquicardias de diferencias, os lo aseguro. Pero también puedo asegurar que eliminar ese exceso de latidos y de temblores ha sido la batalla más trascendental y significativa que he tenido y que sale a cuenta.

Por eso no me canso de vivir lo que tengo ahora y de disfrutar de esas coordenadas que ahora me ubican aquí, en mi casa junto a mi familia. Son las coordenadas más libres y felices que jamás pensé que habría, os lo aseguro.

Por si has tenido dudas o quizá miedo. Por si te has sentido sola o quizá aún te sientas así. Por si en algún momento te faltó alguien con quien hablar y explicarle. Por si alguna vez piensas que no deberías de tener sueños porque no se cumplirán… que sepas que:

Yo estaba como tú no hace tanto. Nunca supe cómo salir del armario, cómo explicar a todo el mundo quién era yo, cómo sentía realmente. No me atrevía a desmentir o a responder cuando me preguntaban y afirmaban que era heterosexual, total que más daba y a quién le importaba. No podía imaginarme qué sería casarme y tener que decirle a todo el mundo, incluso en el trabajo, que me iba a casar con otra mujer… No podía ni imaginar qué sería tener un hijo en un matrimonio formado por dos mujeres y enfrentarnos al mundo si hiciera falta. No podía y por ello, no había futuro para mí, nunca lo pensaba. 

Al final no he salido del armario, aunque sí que he tenido que reconocer, explicar y presentar a mi mujer como quién era, mi mujer. Al final, más veces de las que yo pensaba, he tenido que interrumpir a alguien para explicarle que a mi me gustaban las mujeres, que estaba casada, que tenía un hijo… Ahora sí que se que es tener un hijo con mi mujer y comernos el mundo a bocados, aunque os aseguro que no todas las situaciones han sido fáciles.

Ahora me tomo la libertad de soñar y de imaginar mi futuro y cualquier otra cosa que me de la gana. Ahora se que soy libre de hacer o de dejar de hacer.

La vida es dura y a veces demasiado difícil. Te ves en encrucijadas diarias y pierdes la ilusión. Se lo que es eso demasiado bien. Por eso es importante echar la vista atrás y coger aire. Has llegado hasta aquí tras destronar al miedo y lo has hecho por tus propios medios, eso te hace ser increíble. Eres increíble. No olvides repetírtelo siempre, mil veces si hiciera falta. 

No tengas miedo más que aquel que te protege de hacer alguna locura, el resto bórralo y a continuar hacia ese punto en el que quieres estar.

Sin miedo todo es más fácil.

Anuncios

Hay días en los que sientes como el orgullo te invade, la respiración se te acelera y el corazón se te precipita, mientras vives con la normalidad que intentas aparentar en el escaparate de la vida.
Coges aire y notas como revolotea entre tus pulmones y ese músculo que no hace más que latir con firmeza, pero te sientas a salvo y y sientes que sobrevuelas sobre tu propia sombra y el ayer ya olvidado. Sientes y percibes, callas y gritas, concibes y dispones, creas y te recreas en lo más grande que un ser humano puede crear, vida. Orgullo de vida, orgullo de tu vida, el orgullo de mi vida.

El amor reproduce y se reproduce en amor. El amor crea amor y cae en él, como un bebé que aún comienza a tambalearse sobre dos piernas poco firmes. El amor llama al amor desde prefijos nacionales y universales, sin poner el manos libres y sin tener que responder, sólo basta con descolgar el teléfono y conectar la llamada. El amor limpia y pule las almas, las mejora y las depura, eliminando aquello que no ayude a crear ni a acrecentar la vida, limpiando las impurezas y el musgo que a veces crece en las partes más sombrías de nuestros corazones. El amor dibuja y esboza, recolocando los trazos que habían quedado desubicaos o fuera de cobertura, añadiendo la originalidad y la vida, la inocencia y las ganas, el aliento que se necesita para continuar y el camino para andar… El amor te da y te proporciona el cielo bajo el que vivir, sin importar la nubosidad o los grados, sin importar a qué hora amanecerá hoy, finales de octubre porque tienes lo más importante, el techo bajo el que ser feliz.

Hay días que los sentimientos se me agolpan en el pecho y tengo la necesidad, la imperiosa necesidad de gritar al mundo lo que se me mueve por dentro y me hace tantas cosquillas que la sonrisa no se me borra de la cara. Hay días, que el orgullo y la felicidad dibujan la felicidad en mis ojos, que jamás han sabido mentir a quién busca la verdad en mi mirada. Hay días que ni la afonía más grave podría evitar que grite todo aquello que estoy viviendo…

Nuestro pequeño Saúl ya suma 1.600 gramos de amor, ternura y huesecillos. Nuestro pequeño Saúl ya está bien colocado dentro del vientre de su madre y crece a un ritmo maravilloso y perfecto. Nuestro pequeño Saúl se ríe mientras espera a cumplir las semanas necesarias para llegar y cambiar el mundo, nuestro mundo, y se mueve sin parar, agitando sus piernas y sus brazos, haciendo que mis manos no quieran separarse de la piel que le cuida y que su madre no pueda dormir más de un par de horas seguidas.

Algún día, más pronto que tarde, te podré decir lo orgullosa y fuerte que me has hecho sentir, a pesar de que aún no puedo ni cogerte la mano. Algún día te contaremos tu madre y yo, lo felices que estamos desde aquel pasado y lejano 27 de abril en el que las dos líneas rosas cambiaron el destino…

Desde siempre, a las leonesas y leoneses se nos conoce comúnmente como “cazurras y cazurras”. Es cierto que en el resto del mundo esta palabra se utiliza para otros fines. Se suele utilizar para adjetivar a alguna persona como bruta/o, brusca/o, torpe… Sin embargo, a la gente de León les encanta que les llamen cazurros, y yo como buena cazurra, cumplo bien con el significado.

Todo el mundo sabe de dónde soy y lo orgullosa que estoy de mi tierra, y como buena cazurra hago gala de mis orígenes y de mi sangre por todos los sitios. Por eso creo que soy una buena cazurra, en el sentido leonés del mismo. Os preguntaréis, ¿pero qué significa?

Pues bien, la palabra “CAZURRO” deriva de las palabras árabes CAD` UR, el que no cesa, y esa precisamente soy yo.
Yo soy esa que no cesa, que lucha por aquello en lo que cree y busca la manera de conseguirlo. Yo confío en los sueños y confío en lograrlos. Yo soy la que mantiene la mente fría, pero atiborrada de ideas, algunas absurdas o difíciles, que me mantienen viva.

Todo lo que he hecho en mi vida tiene que ver con esta forma de entenderla, la de no cesar y luchar. He luchado por todo y he logrado más de lo que, a priori, iba a conseguir. Conseguí sacar mis estudios, conseguir el trabajo de mis sueños, emanciparme totalmente de mi casa, vivir en una ciudad como Barcelona con mis propios medios, encontrar el amor y cultivarlo día a día, casarme, ser madre… He conseguido tantas cosas…

Por eso cuando la historia que narro en SALIDA 6 apareció en mi mente, tuve que escribirla. Aunque no lo creáis, esa historia lleva rondándome mucho tiempo, a pesar de que no sabía como iba a unir todas las piezas o como remataría exactamente el final. Por eso, desde hace algunos años ya, la tenía casi lista, solo he estado ultimando y puliendo cada párrafo para que estuviera perfecta.
Así que sí, apareció esta historia y tuve que formarla y darle sentido, tuve que narrarla y darle un final. Tuve que publicarla y presentarla al mundo.
Esa soy yo, la que no cesa.

Orgullo cazurro. Orgullosa cazurra.

 

 

Os facilito el link de Amazon donde podéis encontrar la novela en los dos formatos, espero que la disfrutéis tanto como yo.

 

Igual no lo sabéis, pero tuvimos la boda más bonita del mundo.

Todo valió la pena con creces. La espera, los nervios, la ansiedad y las ganas de verla de blanco, todo mereció la pena.
Me había imaginado mil veces cómo sería su vestido, cómo le quedaría y cómo iría peinada, pero ni mis ilusiones más increíbles pudieron hacer sombra a la realidad de aquel día.

El coche se detuvo frente a las escaleras, el cochero se giró y nos avisó de que ya habíamos llegado, el trayecto se había terminado. Notaba los nervios flotar por dentro de mi ser, moviéndome el vestido. Mi hermano se precipitó y salió antes de que yo pudiera hacer ningún movimiento, me abrió la puerta y me ofreció su mano, ayudándome a salir.
No había nadie esperándome, todos estaban dentro ya. Mi chica había llegado antes que yo, por eso estaban todos dentro ya, esperando.
Cogida con fuerza al brazo de mi hermano, intentando así controlar no solo el movimiento de mi cuerpo, sino mi propia respiración, ascendimos los escalones que me separaban de ella…
Comenzó a sonar nuestra canción y noté como la emoción sobrepasaba mi piel y brotaba a través de mis ojos. “Over the rainbow” me acompañó en cada uno de esos escalones, y después también, cuando enfilé el pasillo y me puse de frente a todos nuestros amigos y familiares, aunque aún, no podía verla. Aún no había podido verme. [ Durante la ceremonia salió el arco iris. Nos encontrábamos en una sala acristalada, encontrándonos nosotras al fondo, delante del ventanal. Se nos veía a nosotras y al fondo, el arco iris… No podía haber sido más perfecto]

Muchas caras conocidas me saludaban, me gritaban, sonreían y me hacían sonreír a mí. Ahí, en esa pequeña sala, estaba todo mi mundo, toda mi gente, todo lo que quiero…
Seguí caminando con paso firme,a pesar de los nervios y entonces la ví. Tuve que llegar hasta la mitad de la sala para poder verla, pero lo hice.

 

IMG_0932

A pesar de que os he hablado mil veces de mi chica, siempre lo hago, nunca os he dicho lo guapa que es, ¿verdad? Pues ese día, el día 24 de junio no estaba guapa, no, estaba increíblemente espectacular. Creo que ese día, cuando al fin pude verla, me volví a enamorar.
Todos los silencios que habíamos tenido en cuanto al vestido, al peinado, a lo que íbamos a hacer o no, habían merecido la pena. Estaba allí, de pie, preciosa como ella sola y mirándome, esperándome.
Nos quedamos unos segundos, dos o tres, mirándonos y gritándonos en silencio millones de cosas. Al fin. me acerqué y le di un beso en la mejilla, para después besar también a mi suegra, que esperaba paciente a su lado.

Le habíamos pedido a mi tío que se encargara él del acto y fuera el maestro de ceremonias.Tengo la suerte de tener un tío increíble, que está acostumbrado a dar discursos y hablar en público. Y desde que comenzó a hablar, nos puso la piel de gallina y la lágrima queriendo escapar.
Fue una ceremonia emotiva, sencilla y familiar. Fue espectacular.

Os podría contar mil anécdotas, mil cosas que ocurrieron durante la ceremonia y la posterior cena. Aunque la fiesta no acabó ahí, nosotras llegamos a la suite que nos habían regalado los amigos a las 09,30 de la mañana, por lo que las anécdotas pueden ser tantísimas…

No se si el día 24 fue el día más importante de mi vida, pero sin duda será uno de los más bonitos, de los más emotivos y de los más especiales. Tenía millones de sensaciones distintas rondándome, y todas eran increíbles.
El hecho de estar en mi casa, en mi tierra, con mis dos mundos más queridos. Con la gente de Barcelona, con la gente de Alicante, con la gente de Madrid y por supuesto, con los de casa… Eso tiene un valor incalculable.
El hecho de dar el sí quiero, por fin, después de más de siete años juntas y saber, que este solo es le comienzo de todo lo que vamos a vivir…
El hecho de que nuestras sobrinas se encargaran de llevarnos los anillos y por supuesto, de darle ese punto de humor a todo…
El hecho de haberme casado con la persona más maravillosa del mundo, a la que le volvería a pedir matrimonio mil millones de veces más y con la que, quiero pasar siempre los días, las noches y todo lo que nos regale la vida. Ella es la que da sentido a todo lo que hago, ella lo es todo y por eso todo vale la pena.

Gracias amor por ese día, ¿repetimos?
En alguna otra entrada os subiré alguna foto de los detalles, de los anillos o del sitio tan espectacular en dónde nos casamos ¿os hace?

Anoche acabé “Me alquilo para el 14 de febrero” de Helena Lago… ¡Y me encantó!
Me alquilo para el 14 de febrero” es un conjunto de relatos muy variados y desde diferentes partes del mundo que tienen un tema en común, solo uno. Las mujeres. Las mujeres en general y en particular. Y me ha encantado.
Creo que es difícil escribir relatos cortos, el presentar una historia, desmigarla y crear una conexión con la lectora en tan pocas líneas, por eso creo que el trabajo que ha hecho Helena Lago es fantástico, porque lo consigue. Crea una emoción de seguir leyendo y una conexión entre lalectora y las protagonistas increíble, que hacen que no sueltes el libro en un buen rato.
Son historias cortas, sí. Pero lo breve si es bueno, dos veces bueno ¿no? Me gusta la variedad que hay en cuanto a temática, la variedad que hay en cuanto a sentimientos o en cuanto a la idea principal del relato. Toca muchos palos diferentes, muchas impresiones, ciudades o personalidades diferentes. En muchas de esas historias te puedes reconocer o en sus personajes, es lo que tiene la diversidad ¿no? Que a veces te encuentras reflejada en un libro.
Es lo primero que leo de Helena Lago, salvo en alguna ocasión su blog. Supongo que es lo que pasa cuando tenemos a tantos amigos en común y seguimos a gente parecida, que al final llega a tus oídos y oye, yo más que encantada. Pero a lo que iba, es lo primero que leo de ella y me ha enganchado, de los pies a la cabeza.
Me gusta la forma en la que describe la manera tan sutil de describir las personalidades y las diferentes acciones, me gusta su toque delicado a la hora de tratar ciertos temas, me gusta la poesía que hace para comentar un hecho que, si no fuera por su poesía pasaría desapercibido. Me gusta como escribe Helena Lago, en serio.
Así que, este es el primer libro que he leído suyo, pero os aseguro que no será el último porque en cuanto pueda compraré “Ayer empezó el resto de mi vida”, que tiene muy buena crítica y en las opiniones de amazon lo ponen genial. ¿Qué más puedes pedir?
Además, si quieres adquirir ahora el libro de “Me alquilo para el 14 de febrero” lo tenéis gratis en amazon, lo que no sé es si durará mucho esta promoción. Aprovechad y disfrutar de esos relatos que os engancharán. ¿Qué más podéis pedir? ¡Encima gratis! Os dejo el link directo: http://www.amazon.es/Me-alquilo-para-14-febrero-ebook/dp/B00VQORP0M

Por si alguna no lo sabe y le gustaría disfrutar de otros blogs, os recomiendo el de ella. Puro sentimiento cada una de las palabras, pura energía y pura carga de adrenalina. Ya lo veréis.
https://helenalago.wordpress.com

Nunca dije que preparar una boda fuese fácil, ni mucho menos. Pero es que, jamás pensé que fuera tan difícil.
Teníamos la primera incógnita ante nosotras ¿Dónde haríamos la boda? Porque claro, mi chica es de Barcelona… Pero yo no. Mi casa, mi tierra, mi hogar están muy lejos de aquí, a unos 800 km. ¿Dónde lo haríamos? Yo lo tenía claro, sería en Barcelona.
Sí, en Barcelona. Pensé que si lo haríamos en mi casa, saldríamos hasta en los periódicos. No deja de ser una ciudad pequeña y ciertas cosas llaman más la atención que otras. Pero ¿Sabéis qué? Cambié de opinión. Me hacía ilusión casarme en mi tierra, mucha ilusión. Independientemente de que fuera una cosa que trascendiera o no, porque en verdad me importaba un bledo. Quería regalarme eso, casarme allí.
Nosotras pasamos todo el año en Barcelona salvo ciertas escapadas que hacemos para ver a mi familia. Las grandes citas anuales, las Navidades, cumpleaños y demás las paso aquí, alejada de mi gente. A veces, si se da la casualidad de que tengo días libres y el viaje no me sale demasiado caro, me lio/nos liamos la manta a la cabeza y nos acercamos. Pero no siempre podemos, no siempre es tan fácil y tan barato.
Por eso quería regalarme y regalar a mi gente eso, el hecho de celebrarlo allí. Así que pensé, bueno, si ya sabemos cuándo va a ser y dónde, el resto será pan comido ¡Qué ingenua soy! Solo habíamos pasado una prueba de las muchas que tendríamos que pasar, solo una.
Hay mucha gente que ya nos ha dicho que no podrá asistir a la boda y creo que es una pena. Supongo que sería más barato, más cómodo y más fácil si la boda se realizara en Barcelona, al menos para la gente de aquí, claro está. Es una pena que no pueda tener a todos ese día por la maldita distancia. Entiendo, que el hecho de casarnos tan lejos de aquí añade un plus a los gastos, lo entiendo. Pero si fuera de la otra manera, añadiría un plus a los de allí. No lo teníamos fácil desde el comienzo, supongo.
Así que, ahora que ya tenemos la cita en el ayuntamiento concertada (y pagada) la reserva del día en el restaurante, el fotógrafo y la lista confeccionada, empieza la cuenta atrás para comenzar a organizar absolutamente todo.
Tenemos millones de ideas de lo que queremos y cómo lo queremos, ahora solo falta intentar llevarlo a cabo y que salga todo bien. Pero puedo afirmar que a pesar de estar un poco estresadas, estamos muy contentas de todo lo que se nos viene encima. Así que, a ello vamos.
A los que iréis a la boda y compartiréis con nosotras el día más importante de nuestras vidas, gracias. Es la primera vez y supongo que será la única que podré tener lo mejor de Barcelona, lo mejor de mi casa y mi tierra juntos, mientras le doy el “sí quiero” a la mejor mujer del mundo ¿Qué más puedo pedir?

Apagué una a una las luces de todo el piso y cerré la puerta con llave tras de mí. Me puse mis gafas de pasta que solo me ponía para leer y me dirigí al dormitorio.
Encendí la luz de la mesita y me acosté, besando a mi chica en la cabeza. Ella, se volvió hacia a mí y me devolvió el beso.
-¿Qué miras amor? – Le pregunté.
-Lo de la luna de miel, cariño. –Me dijo enseñándome la pantalla del móvil – Me han dicho que esta agencia es muy buena y hace muy buenos precios.
Cogí el libro que acababa de comprar y que descansaba ya en mi mesita, junto al interruptor de la lámpara de noche. Acomodé los almohadones tras de mí y abrí el libro en la primera página.
Me encanta la sensación de abrir un libro por primera vez, la sensación de saber que todas esas páginas me van a regalar momentos increíbles, sin saber exactamente cuáles serán. Leer es un vicio, pero no es un vicio apto para cualquiera.
Comencé a leer el capítulo 1 mientras mi chica se acomodaba sobre mi pecho, sujetando el teléfono entre sus manos.
Entonces sonreí. Sonreí para mí misma, en silencio, sin muecas ni aspavientos. Sonreí por la vida, por los pequeños detalles, por las grandes ocasiones. ¡Eso era! Era una gran ocasión… Grandísima ocasión, era tan grande, que yo misma firmaría porque todas las noches a partir de esta, me acueste abrazando a la misma mujer mientras sujeto un libro entre mis manos y me siento tan absolutamente feliz. Porque firmaría por acariciar su pelo mientras la observo pensativa hacer o deshacer millones de cosas y sentir que soy feliz. Porque firmaría por tener como preocupación cada noche, cuantos capítulos voy a leer…. Por eso firmaría, por más noches cómo la de hoy, por más días como este.
Ahora ya, buenas noches. He dejado el libro en mi mesita, he apagado la luz y he besado a mi chica. Ahora, solo me queda acurrucarme a su lado y… Seguir soñando, porque eso es lo que es mi vida. Un sueño, mi sueño.