Posts etiquetados ‘pensar’

Te oigo. Incluso cuando el silencio invade el espacio. Te oigo.   En susurros, sobre mi oreja.  Con la voz entrecortada mientras el alma me besas.

Te oigo. Con la voz suave, terciopelo. Con la voz dulce, caramelo. Con la voz cálida, tiempo bueno. Con tu voz, que el mundo acalla.

Te beso.  Cómo se besa por primera vez. Sin miedo, pero con timidez. Sintiendo toda tu piel estremecer.

Te beso.  Sin pausa ni descanso. Con sed. Con ansia, con necesidad. Con ganas de esta sed, la tuya y la mía, saciar. Te beso, no lo olvides, cómo hay que besar.

Te pienso.  Cómo se piensan las pequeñas cosas. Cómo se piensan a solas, los claros de lunas. Cómo se piensa en las grandes historias. Cómo se piensan las pequeñas cosas.

Te pienso.  Con tus curvas de mujer, que siempre sueño con volver a recorrer. Con tu tenue redondez y el color aceituna de tu tez.

Te anhelo. Cómo a las grandes ilusiones. Cómo un actor sin funciones. Te anhelo porque te anhelo, porque sin ti, solo existe el miedo. Porque sin ti, no existe esto.

Te siento.  Cómo se siente una caricia. Cómo cuando te acaricia la brisa. Cómo cuando miras el reloj y te entra la prisa, así te siento, impaciente.

Te siento.  Porque estás en mi presente. Estás en mi piel y también en mi mente. Estás en todos mis recuerdos y en mis ensoñaciones. Estás en mí, en mi mundo latente, en cada frase que escribo impaciente.

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Y entonces, cerré los ojos y te vi.

Y entonces, cerré los ojos y te vi. Sí, pequeña, te vi. Te vi a pesar de tener los ojos cerrados, a pesar de no haberte visto nunca, a pesar de que ni siquiera has nacido, a pesar de mil pesares, te vi.

Tenías las mejillas sonrojadas y los ojos abiertos, muy abiertos. Me mirabas, devolviéndome el gesto. Estabas tranquila, serena. Movías tus manos, tus pequeñas y regordetas manos, de arriba abajo.

Y entonces te sentí, a años luz de ti y te sentí. Sí, te sentí, como se siente el aire en la cara, como se siente la falta en el alma, como se siente mi hermana cuando te mueves dentro de ella. Te sentí, sí. Muy dentro de mí, tan adentro que es imposible sacarlo, es imposible borrarlo. Te sentí tan fuerte, que tu sensación está en mí, tatuada, a fuego, a base de pensar en ti.

Y entonces te oí, sí, te oí. Nadie sabe cómo será tu voz, tu timbre… Yo voy un paso por delante, porque yo te oí, yo te escuché… No me llamabas, no llamabas a nadie. Pero te oí… No sé qué decías, no se a qué te referías, ni sé que querías… Pero te oí, tú lo sabes ¿Verdad?

Y entonces sonreí, si, y a mi risa le sustituyó una gran carcajada. Sí, sonreí, reí a carcajadas… Eras tú ¿Verdad? Que le estabas haciendo cosquillas a mis recuerdos, le estabas haciendo cosquillas a mi “yo interior”, que le estabas haciendo cosquillas a mi querida imaginación, a mi querida ilusión, a mi querida imagen de ti…

Y entonces lo entendí, sí, lo entendí… Tenía las respuestas, tu respuestas, mis preguntas… Aun no estás aquí y sin embargo lo llenas todo, ocupas todas nuestras mentes, todos nuestros sueños, todas nuestras ilusiones para el año 2014 están puestas en ti y aun no estás. Tu, que lo llenas todo sin estar, eres la que motiva estas letras, la que me impulsa a escribir, la que me impulsa a sonreír con solo imaginar tu cara, la que me impulsa a emocionarme solo con pensar en el momento en que tu madre, mi hermana, te ponga en mis brazos, sobre mí y pueda verte, por primera vez de tú a tú y besarte.

Y entones entendí lo feliz que nos has hecho. Te esperamos. Tenemos ganas de ti.

Y entonces entendí que vives con tanta fuerza dentro de mí, de mi imaginación, de mis ilusiones, de mis sueños… Que para mí eres real, para mí tienes ojos que miran y que ven, tienes una voz dulce y melosa, aunque aún no hayas pronunciado ni una sola palabra. Tienes unos labios gorditos que no paran de sonreír, de reír, de mascullar palabras…  Tienes una madre que te quiere por encima de todo, que te dará todo lo que tenga y que luchará por ti, siempre. No olvides, que tú, sin querer, solo por el hecho de existir, de venir en camino, has cambiado todo. De veras te lo digo, no te imaginas hasta qué punto has cambiado todo… Para bien.

Y entonces supe que te quería, sobrina.

Hay veces que te despiertas con ganas de poder vaciar tu alma delante de un folio en blanco. De poder expresar todas las ideas e inquietudes que se te pasan por la cabeza, sé que muchas no tienen sentido, sé que muchas las pensamos muchas.

Hay veces que despierto sabiendo exactamente lo que tengo que hacer, por lo que tengo que luchar, cual es el motivo que me ha impulsado a ponerme el despertador más pronto de lo normal, por qué me he levantado, he sonreído a la imagen que me devolvía el espejo y he pensado “Hoy va a ser un gran día”.

Hay veces que despierto con ganas de besarte, de arrimarme a ti, de abrazarte tan fuerte que cualquier día me podría colar en uno de tus sueños.  Hay veces que despierto con ganas de susurrarte mientras duermes lo mucho que te quiero y que tu subconsciente me devuelva una sonrisa, a pesar de que sigues dormida, a pesar de que estás con Morfeo… Me sonríes.

Hay veces que despierto con hambre, con mucha hambre. No entendía cómo podía despertar tan hambrienta, ahora sí lo sé. Cuando me despierto así, tengo claro que es porque llevo toda la noche despierta, en sueños, cuidando de ti, abrazándonos, hablando de mil historias mientras te muerdo el labio, mientras me acaricias la cara, mientras nuestros pies, se rozan, se hacen cosquillas…

Hay veces que despierto y aún no ha sonado el despertador. Y se, que lo que quiero es aprovechar bien las horas. Con 24 horas a mí no me da tiempo a hacer todas las cosas que debo hacer. Tengo tantos sueños por cumplir, tanta ilusión por alcanzarlos, que incluso me despierto antes, no hay tiempo que perder. Mis sueños, mis ilusiones están ahí, los veo, los siento… Hay que ir a por ellos.

Hay veces que despierto y tengo al gato recostado a mi lado, roneando, y me mira. Cuando ve que abro los ojos, se levanta, viene hacia a mí  y me huele la cara para después lamerme. Me gusta dormir con el gato, tenerlo cerca, oírle como ronea…

Hay veces que despierto y tengo la cama muy deshecha, las sábanas por un lado, el nórdico por otro… Y pienso ¿Qué ha pasado aquí? No todas las noches son buenas noches, supongo. Hay veces que despierto y sé que he pasado una mala noche, que he soñado, que he tenido pesadillas. Es una cosa muy común, nos pasa a todos. El subconsciente es quien manda. Hay temas que lógicamente me preocupan o que me dan miedo. Hay recuerdos que es mejor no tenerlos y cuando estoy despierta, no les hago caso, yo y mi voluntad somos más fuertes, pero cuando duermes, estás a merced de lo que el subconsciente quiera pensar, imaginar o recordar. No importa lo fuerte que seas o el control que tengas sobre ti mismo y sobre tu mente, esta batalla la tienes perdida.

Hay veces que despierto y no se ni que día de la semana es… Supongo que eso no es tan grave, pero ¿Cuándo despiertas y no sabes ni qué hora del día es? Eso es peor… Supongo que será por mis continuos cambios de horario. A veces tengo que dormir por la tarde, otras por la mañana y cuando tengo suerte y todo va bien, pues duermo por la noche.

Hay veces que despierto con una poesía en la cabeza o con un tema del que escribir. Hay veces que despierto con la inspiración pegada a mí, cual legaña. Esos días despierto, me preparo un café y ya tengo el bolígrafo en la mano, no hay tiempo que perder, las letras se evaporan, como el humo de mi cigarro.

Hay veces que despierto feliz, plena, tranquila. Esbozó una sonrisa mientras abro los ojos y te veo. Hay veces que despierto y el solo hecho de tenerte recostada sobre mí, abrazándome, es motivo suficiente como para levantarme, comerme el mundo y volar. Porque tú me das esas alas que necesito, tu eres mi sueño y mi vigilia, mi despertar, eres la pluma que al acariciar mi piel me hace cosquillas y me saca una sonrisa.  Tú eres mi cerveza bien fría en verano, en una terraza con vistas al mar Tú eres mi vértigo, la que cuando me mira me hace sentir que estoy en un rascacielos, mirando a la gente desde arriba viendo que parecen diminutos, parecen hormigas y eso es porque tú me haces sentirme grande, a tu lado me siento grande. Tú eres mi estufa en invierno, la que mantiene caliente mi cuerpo y mi alma. Tú eres mi musa, la que entra de noche por el balcón, descalza, con un camisón blanco y me susurra al oído, tú eres el motivo de estas letras, tú estás en cada uno de los versos, de las historias, de las frases que salen de esta mano que jamás se cansa de rozarte. Tú eres mi manivela, la que me da cuerda. Nunca te cansas de hacer girar la manivela y yo cada vez me siento con más fuerza, con más vitalidad, tú haces que tenga cuerda para rato. Tú eres la mejor película que he visto, eres mi principio y mi final feliz, eres mi escena romántica, mi escena subida de tono, mi reconciliación… Eres el mejor guion que he tenido en mi vida y yo soy la protagonista.

Hay veces que despierto… Y me da por escribir algo como esto.

 

 

Y cómo un mago que se saca cualquier cosa de la chistera o incluso de la manga, yo me saco palabras de mis manos. Palabras que huelen a ti, palabras que hablan de ti, palabras que te representan porque son tuyas, tienen tu mirar, tienen tu carencia, tienen tu ritmo marcado. Palabras que solo se separan por los puntos y aparte, palabras que se separan, porque al leer me quedo sin aire, palabras que se separan porque sin tinta se queda mi máquina, palabras que se separan sin querer, palabras que se separan porque cobran vida sobre tu piel…

Y no me pidas que te explique qué me pasa, porque no sabría que decirte. Pero desearía estar contigo, en casa, compartiendo los sueños, la almohada y dormirme a ti abrazada. Porque tus brazos son para mí una trinchera, donde me refugio de mi día, de mis noches, de mis enemigos más fieros, de mis miedos más incontrolables, de mis rarezas, de un mundo cruel, de un mundo injusto, de nuestro mundo.

Y se supone que la noche avanza, al igual que las manecillas de mi reloj, pero lo único que veo que florece son mis ganas de verte, de tenerte, de abrazarte tan y tan fuerte que con solo juntar nuestros latidos, pueda recuperar este tiempo perdido. Y se supone que la noche avanza, que nada retrocede, que cada vez está más cerca el amanecer, pero yo lo veo tan lejano, ya no sé a quién creer… Si a ese reloj que apenas se mueve, si a ese sol que se asoma impaciente, si a mis ganas de en mis brazos tenerte o a esta noche que su oscuridad desmiente…

Porque me he dado cuenta que no hay verdad más absoluta que el aquí y el ahora, que no hay más verdad que esta noche que he pasado aquí sola, que no hay más verdad que te he añorado a cada hora, que no hay más verdad que sé que tú me has añorado, mi soñadora. Porque sé que estarás dormida, soñando, descansando. Porque sé que estarás preciosa, conmovedora. Porque ojalá pudiera estar observándote, apartándote el pelo que te cae sobre la cara, abrazándote cuando tu piel añore mi piel, porque lo mejor de dormir a tu lado, es poder contra mí estrecharte. Porque lo mejor de dormir a tu lado, es contigo poder despertarme.

grrrrrracias

Hoy solo escribo para deciros lo feliz y sorprendida que estoy por todo lo que estoy viviendo. Es cierto, es una época increíble de mi vida, parece que todo está hecho a mi medida y que encima… Me sale bien. No puedo estar más feliz y si os soy sincera, un poco aterrada de que todo vaya tan bien y que solo reciba buenas noticias.

Hoy he vuelto a emitir en el programa de la radio bollo de las chicas del andamio. Como me había ido de vacaciones, había estado un poco ausente. Sabía que lo echaba de menos, lo de emitir digo, pero no sabía cuánto hasta que me he puesto a los mandos de la radio. Me encanta emitir, estar con las chicas en el chat hablando, comentando las noticias, las cosas de interés o solo tonterías. Me encanta poner las canciones que me piden, leer sus dedicatorias, ver que incluso me dedican a mí canciones… Es una sensación fantástica estar con toda esta gente que en el fondo, es muy parecida a ti.

Además el blog va a pedir de boca o incluso mejor… Estoy encantada. Jamás pensé en llegar a las visitas que llevo, en tener los seguidores que tengo… Jamás. Comencé a escribir porque en el fondo es mi manera de comunicarme con el mundo, aunque sea mi mundo, comencé a escribir porque necesitaba decir muchas cosas, expresar todo lo que llevo dentro.

Al principio me alegraba al ver una visita o que alguien nuevo me seguía por alguna de las redes sociales. Pero es que ahora… He superado con creces las 4.000 visitas y estoy loca de alegría. De verdad que jamás pensé llegar a esto y jamás sabré como daros las gracias a todos aquellos que os dejáis caer por mi blog y me leéis y por decirlo de alguna manera, entráis un poco en mi vida, en mi mundo y podéis ver como pienso o como siento. Gracias, muchas gracias.

También colaboro con la iniciativa de InOutPost que es una plataforma independiente dedicada al mundo LGTB donde se habla de todo. Sí, sí, de todo. Moda, actualidad, innovaciones, deporte… De todo lo referente o importante para el mundo LGTB. Y ahí, en esta gran plataforma con lectores por todo el mundo colaboro… Es increíble la de cosas que me están pasando este 2013…

Cuando me escribieron de InOutPost para decirme que si quería colaborar con ellos en el apartado de Editors… Pensé que era una broma, no me lo creía… Yo leía ya su página antes de que ellos me lo propusieran. Y la verdad, es un honor que hayan querido contar conmigo, es increíble.

Y bueno, siempre tengo tiempo para escribir alguna cosa más, para otros asuntos, que si todo sale bien, que no lo se… yo estaré encantada de celebrarlo con todos y cada uno de vosotros.

La verdad que poco tiempo libre me queda… Pero ¿sabéis qué? No me importa… Estoy invirtiendo todo mi tiempo en lo que realmente me hace feliz y no os imagináis hasta que punto soy feliz ahora mismo.

Y sí, culpa de mi felicidad la tenéis muchos de vosotros, los que me seguís en las redes sociales, los que me apoyáis, los que me leéis y me dais ánimos para que continúe… Sois geniales y me hacéis sentir muy feliz y orgullosa de todo lo que estamos haciendo. Mil gracias de corazón, porque no hacéis más que darme alegrías. Gracias.

Un saludo, muac.

La noche cae sobre mí, a plomo, sin miramientos. El cielo oscuro lo envuelve todo, desde la inmensa Barcelona hasta mi alma. Desde el mar Mediterráneo hasta mis sueños más profundos y secretos. La noche lo envuelve todo, con su manto negro, sin estrellas, sin concesiones.

La noche cae sobre mí. Todos duermen, mi alma piensa, mi alma escribe estas letras mientras yo, me embebo de esta oscuridad, mientras yo busco la luna entre la negrura.

La noche cae sobre mí y todos duermen, tú también, preciosa. Sé que estarás durmiendo, sé que estarás bien. Y yo, al tenerte lejos, al estar separada de ti, mientras busco la luna, te pienso, así es más corta la distancia que nos separa, así, mientras estás durmiendo, sin que te des cuenta y sin despertarte, te acaricio el pelo y te beso en la frente.

La noche cae sobre mí y todos duermen, sin embargo yo pienso en ti, en tus ojos grandes, en la manera que me miran, en la manera que sé que me ven, no es mirar por mirar. Sé que me miras y que me ves, que ves lo que hay en mí, lo que siento, lo que pienso y lo que necesito a cada momento, lo sé, es lo que me haces sentir.

La noche cae sobre mí y todos duermen, sin embargo yo pienso en ti, en tus labios gruesos, en tus labios sonrosados, en tus labios siempre intentando robarme un beso. Pienso en esos labios, en como dibujan la sonrisa más preciosa que ilumina mi día a día. Esa sonrisa que, por suerte, duerme cada noche al otro lado de mi almohada. Esa sonrisa que compartes conmigo y que se ha convertido en mi sino. Sí, ese es mi sino, el hacer que esa sonrisa salga todos los días a iluminar el mundo, mi mundo. Que esa sonrisa no se borre nunca, ni un solo segundo, porque de la misma manera que yo veo luz cuando la sacas a pasear, se que el resto de la gente también puede verlo. No hay nada más grande que hacer feliz a alguien solo por sonreír, y tú lo haces.

La noche cae sobre mí y todos duermen, sin embargo yo pienso en ti y en tu dulce voz y como esa melodía pagana es capaz de transportarme a cualquier parte, cómo puede un simple hilo de voz calmar toda la ansiedad y liberarme de la carga que aplasta mis hombros, una simple voz, una voz dulce, tu voz, que calma todos mis males, que sacia todas mis necesidades y que, me acaricia el alma al darme las buenas noches.

La noche cae sobre mí y todos duermen, sin embargo yo pienso en ti y en todos los miedos que me has hecho superar, en todas las batallas que contigo comencé a librar y que a día de hoy ya están superadas y olvidadas, en todos los complejos que ya no siento ni veo, gracias a ti, en todo el apoyo que recibo por tu parte en las mil y una empresas que inicio, en las mil y una que se me ocurren y en cada una que caigo o que fracaso.

La noche cae sobre mí y todos duermen, sin embargo yo pienso en ti y en las ganas que tengo de poder estar en la cama, junto a ti, arropando tus sueños a base de besos, arropando tus sueños junto a los míos. Porque si tuviera el placer de estar ahora mismo acostada a tu lado, no lo dudes cariño, estaría abrazada a ti, dándote todo mi calor y mi cariño. Ojala estuviera allí contigo.

La noche cae sobre mí y todos duermen, en embargo yo estoy despierta. Busco la luna entre las tinieblas, entre este manto negruzco que ha caído hoy sobre el cielo de Barcelona. Busco el resplandor de la luna, dama indomable donde las haya, y así voy robando horas al reloj… Robando tiempo al tiempo va pasando la noche…Robando tiempo al tiempo llegaré antes a ti, al calor de nuestra casa, nuestro hogar, al calor de esos labios a los que he echado de menos toda la noche, al calor de una cama que a tu lado es mucho más que eso, es un refugio, mi refugio, el nuestro.

La noche cae sobre mí y todos duermen…

Te pienso

Cómo se piensan las pequeñas cosas

Cómo se piensan

A solas los claros de luna.

Te pienso

Con tus curvas de mujer.

Con tu tenue redondez.

Con el color aceituna de tu tez.

 

Te anhelo.

Cómo a las grandes ilusiones.

Cómo un actor sin funciones.

Te anhelo porque te anhelo,

Porque sin tí, sólo siento miedo.

 

Te siento.

Cómo se siente una caricia.

Cómo cuándo te acaricia la brisa.

Cómo cuándo miras el reloj,

Y te entra la prisa.

Te siento.

Porque estás en mi presente.

En mi piel y en mi mente.

En mis recuerdos, en mis ensoñaciones.

En mi mundo latente.

 

Te oigo.

Incluso cuando el silencio

Invade el espacio.

Te oigo.

En susurros, sobre mi oreja.

Con la voz entrecortada.

Mientras me besas el alma.

Te oigo.

Con la voz suave, terciopelo.

Con la voz dulce, caramelo.

Con la voz cálida, tiempo bueno.

Con tu voz, que los murmullos calla.

 

Te beso.

Cómo se besa por primera vez.

Sin miedo, pero con timidez.

Con ansia, con necesidad.

Con ganas de esta sed saciar.

Te beso, no lo olvides, como hay que besar.