Posts etiquetados ‘rutina’

No hay nada fácil, al menos aquello que ansías no lo es, porque si lo fuese tú misma perderías el interés.
No hay nada imposible, al menos que tú lo sientas así, porque mientras te levantas y lo intentes, siempre lo podrás conseguir. El problema está cuando renuncias a lo posible.
No hay nada definitivo en esta vida porque todo cambia, todo avanza, todo sigue su curso, sigue su camino, su carencia… Como si nada.
No hay mejor compañera con el que compartir la vida que tú misma. Has de aprender a reconocerte para no odiarte. A comprenderte para valorarte. A callarte cuando solo necesitas gritar y a gritar cuando el mundo pide tú silencio. Aprenderás a querer más de ti que de nadie, a no esperar respuestas positivas, solo a generarlas… Aprenderás por ti o por tu compañera.
No hay peor enemigo que tú misma. Somos la cara y la cruz de una misma moneda. Somos el todo y la nada de una misma apuesta. Somos la antítesis hecha persona, la negación constante, la lucha interna entre barro y mirones. Somos la solución equivocada a un error que aún no se ha cometido, pero que ya lo esperas. Somos muchas cosas y a veces pensamos que todas malas, a veces pensamos mal.
No hay heroína tan valiente cómo tu misma. Te enfrentas al mundo día a día, sin coraza ni antifaz. Enfrentándote a tus miedos sin ni siquiera disfraz en la que esconder tu miedo, sin armadura con la que protegerte de la realidad y sin poderes para ahuyentar a los malos. Eso es ser valiente, el caer y sin embargo, día tras día, volver a la rutina. Volver al rin, volver a luchar o a vivir, pero sin miedo, sin capa ni poderes, porque no hay mejor poder, ni más fiero que la determinación de estar ahí, de luchar por algo. No huyas, ni te rindas, ni te escondas. El mejor poder eres tú.
Nos faltan muchas cosas, eso ya lo sabemos. Es algo curioso, porque cuando algo falta es más complicado contarlo, a pesar de no estar ahí, de no sumar en número. Pero, para que perder el tiempo contando aquello que no tenemos, aquello que no suma y aquello que solo nos distrae y nos hace volar hacia aquello que no tenemos… Quizá, todo sería más fácil si pensásemos en aquello que sí tenemos, porque mientras lo haces igual pierdes la cuenta y sonríes. Aunque sea un segundo o dos, sonreír de por sí, ya vale la pena.

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Cómo todo lo bueno en esta vida… Mis vacaciones se acaban. Bueno, aun tenemos por delante tres días llenos de planes, escapadas, quedadas y cenas… Pero se acaban, cuando queramos darnos cuenta, estaremos de nuevo en Barcelona, disfrutando de nuestro día a día y volviendo a lo cotidiano, que para que engañarnos, ¡tampoco está mal!

Pero si hacemos balance de nuestros días fuera de la rutina, se nos queda un buen sabor de boca. Hemos pasado unos días increíbles lejos de Barcelona y muy cerca de toda mi gente.

Para mí es increíble poder pasear por mi ciudad con mi pareja y ver todos los sitios que han marcado mi vida, en diferentes aspectos, porque al fin y al cabo, he nacido y he crecido aquí y me siento más que orgullosa de ello.

Además, por suerte, soy de una ciudad con mucho pasado histórico y con muchos monumentos que lo acreditan. Recuerdo cuando iba al instituto que además de dar la historia o el arte de muchísimos sitios, nos “metían caña” con la historia de nuestra ciudad, con todo nuestro arte, con leyendas y anécdotas… Y ahora, varios años después, salgo a pasear con mi chica y le voy explicando todos los recuerdos que tengo sobre la historia y las leyendas.

Tengo la suerte de que a ella le encanta escuchar lo que le cuento, así que yo hablo y hablo sobre mil temas diferentes, mezclando unos con otros, porque a cada paso que damos, recuerdo una cosa… Y ella, paciente, me escucha, me pregunta las dudas que le surgen…

Pero e1n fin, nos han venido bien estos días, lejos de todo… lejos de ruidos, despertadores, jefes impacientes, atascos en las rondas… No me creeréis si os digo que casi… Ni he mirado el móvil… Estoy tan relajada y tan tranquila, que cuando saco el móvil y lo miro… Me asusto de la cantidad de mensajes o menciones que tengo…

Lo que más echaba de menos era escribir… Tengo pendientes varias publicaciones, pero como no paramos, no he podido sentarme dos minutos e informar de nuestros pasos, pero al final de esta semana volveremos a casa y seguiremos con nuestra rutina, que si os digo la verdad, me encanta… Aunque lo de madrugar no tanto… El resto, sí. Es nuestra vida, la que hemos ido construyendo las dos, a base de ideas, de gustos, de largas conversaciones, es NUESTRA vida, y para mí, es maravillosa.

Os mando un beso muy fuerte y deciros que a finales de esta semana estaré ya por allí dándolo todo…!!

Un saludo, muac!